jueves, 8 de septiembre de 2016

Animal

Abro los ojos, esta oscuro aún, o tal vez peor, irrumpe el alba, que deja entrever ciertos rayos de luz tenues anunciando un nuevo ciclo, un nuevo comienzo, un nuevo día. Otro dia donde me dedicaré a evadir, a esquivar, o a rellenar superficialmente los vacíos que con el tiempo se acentuaron, las grietas, los huecos constitucionales que ya me habia habituado a observar pero que no lograba sobrellevar.. bueno, todavia no lo hago.
Me resulta llamativo como de repente todo se esfuma, como el tiempo, la juventud, los sueños, todo se escapa de las manos, entre los dedos, como granos de arena, como la viscosidad del agua, alejandonos de lo onirico, de lo lírico, de la poesia y el mito, devolviendonos como con una cachetada a lo grotesco, a los vicios, a la vulgaridad y el color grisaceo característico de lo terrenal, de lo concreto. Y peor aún resulta lo dificil que es reasumir, reubicar, reposicionarse ante la nulidad de la fantasía, ante la resignacion o ante lo básico de la existencia cuando solo se busca no caer, no perecer, no retornar.
Aun asi, no puedo decir que no me entretengo, le busco alguna vuelta, intento sacar alguna ventaja de la circunstancia. Se vuelven cotidianas las lecturas, los números, las medidas. Cuantas horas de ayuno, cuantos retorcijones, cuantos sonidos en el estómago, cuántos mareos. cuántas bocanadas de tabaco, cuantas exhalaciones, cuantos vasos de cerveza, cuantos tragos de fernet, cuantas manos soltadas, cuantos llamados ignorados.. y asi es el frenesí en que me inserto para distraer, para olvidar, para no recordar que lo concreto siempre es simple, siempre es uno y las segundas o terceras miradas solo responden a ilusiones.
Puede decirse que volvi a enfermar, que es absurdo no reconocer que el apetito forzado, que los imagos vulnerados y desfigurados conforman sintomas, que estoy eligiendo un camino peligroso, que estoy emprendiendo una travesía a la nada, a lo inanimado, pero tal vez cueste entender que siempre estuve allí. Toda este movimiento no es mas que un retorno a los primeros deseos, a lo infantil, a aquello que siempre me vi obligada a abandonar por cobardía o por el qué dirán.. de quien? De nadie, porque nunca me caractericé por encajar en los canones de lo deseable, y en el camino a la luz, a la perfeccion, no iba a ser detentada como una hereje, como una viciosa, como una anomal, solo se notaran las secuelas que me acercaran a lo aceptable.
No obstante, me siento un poco decepcionada, porque nunca hubiese imaginado que la bestia despertaria por algo tan nimio como la ausencia de alguien que me ha causado tanto dolor, nadie diria jamas que el sufrimiento se despierta cuando hay bienestar, pero quizas nadie lo espera porque nunca vivieron en estas paredes, atrapados en este corpóreo con esta mente, que no puede estar sin dolor. Mi naturaleza, mi poesia, mi sueño, mi mantra es el dolor, y aunque sangro gozo, me remojo las barbas en la crapulencia de mis instintos. Porque si la realidad es cuadrada, es grosera, es gris y desalmada, lo unico que guarda mayores recuerdos, lo unico que es duradero por siempre, la unica fuente inagotable de poesía es el dolor.