Pensar que hasta hace unas hojas atrás en el calendario creía que el mundo se derrumbaba sobre mis sienes, que el aire parecía poblado de monóxido de carbono, sentía mi garganta cerrarse y mis gritos ahogarse ante la desesperación que provoca una nueva desilusión, una nueva falla en el sistema de ejecución de mis excéntricos modos de enfrentar la soledad.
Resultaba muy remoto en aquel momento atravesar esta fase en la que, si bien no me hallo ni reconozco en el espejo, en mis calzados, en mis ropas ni en las palabras que esbozo, doy por sentado que los actos no son ni fueron ni serán de magnitud semejante para replantear mi existencia completa. Qué ha pasado? Es lo que me pregunto, al parecer cada nueva caída aniquila todas mis facultades en un período relativamente corto y se reordenan, reorganizan y coordinan nuevamente para andar, para deambular, para que la maquinaria continúe funcionando como único fin sin detenerse a analizar hipotetizar o teorizar sobre el por qué.
Asumo, creo que un poco aliviada, que las sucesión de momentos de infortunio, frívolos o no, han impreso dentro de mí un modus operandi aplicable, han establecido un propio plan de contraataque a modo de procedimiento decretado por el comité de crísis. Tengo la impresión de ello ya que no ha transcurrido demasiado entre fin de uno y comienzo de otro, brevemente se presentó otro momento de incógnita, de interrogantes vacíos, de frases sugerentes y de hechos poco concretos. Nuevamente se presentan ante mi una serie de hechos aislados que suponen tener un nexo conductor que me lleva nuevamente hacia el papel culpable, hacia quien pudre todo lo que toca.
Y si los hechos se repiten, y si las emociones se trastocan, si las pulsaciones suben, si el pulso tiembla, si los valores compiten y los juicios se entremezclan al igual que usualmente lo hacen... por qué la quietud? Por qué la calma? Por qué la falta de autocompasión? POR QUÉ LA FALTA DE CULPA?
Creo conocer la respuesta..
Años enteros me he preguntado y repreguntado, revisado, analizado, descompuesto frases en palabras, en silabas, las he mezclado y remezclado, leido entre lineas, redefiniendo por sinónimos o antónimos, desprestigiado y modificado mis formas, mis vocablos, incluso mis reacciones más instintivas, animales, incontrolables desde el punto de vista consciente-racional, y aún así que he obtenido?
Sólo he sido recompensada con mayores exigencias, mayores restricciones y prohibiciones, nuevas ordenes que cumplir, palabras que callar, fábulas que crear y momentos en que llorar. He sido relegada al rincón más oscuro de la habitación, donde debía dedicarme a asentir y sonreir cuando me fuere solicitado, a guardar mis ideas y repetirlas mentalmente para poder volcarlas en papel en los momentos de soledad, a no pelear por lo que creía justo para mí y a creer que "opinión" y "egoísmo" son la misma palabra.
ME ENCUENTRO CANSADA de derivarme hacia el último lugar de la escala de prioridades, de vivir para quien no vive por mi, de complacer sin ser complacida, de acompañar sin ser acompañada, de brindar hasta lo que no tengo y sacar fuerzas de donde no hay por quienes no son capaces ni de desearme "suerte"; cansada de que me quieran sólo cuando me hallo derrotada y desganada, que me odien cuando sonrío o me encuentro feliz, que busquen en mí un "si" cuando solo me devuelven "no", NO SOPORTO SER LA ÚNICA QUE SE ESFUERZA Y AÚN ASÍ SER A QUIÉN CULPAN CUANDO LAS COSAS SALEN MAL.
Es el día de hoy en que, por primera vez en años, tengo la consciencia tranquila. He corrido cuando me mandaron correr, he escuchado cuando me mandaron escuchar, he aconsejado cuando me fue pedido aconsejar, he abierto las puertas de mi casa, de mi familia, de mi intimidad, NO MEREZCO REPROCHE ALGUNO.
"Detrás de este triste espectáculo de palabras tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria." - Julio Cortázar
lunes, 17 de junio de 2013
lunes, 3 de junio de 2013
Los golpes ya no fortalecen..
No era mucho pedir, mis ambiciones aprendieron a moderarse con el correr de las lágrimas, el vaciamiento de mi alma y mi debilidad emocional que en lugar de acotarse, parece ser cada vez más invasiva en mis espacios personales.
Aprendí a ver de forma menos crítica a las metas cortas, me adecué a ellas, eran mi último bastión, el último pelotón para mandar al campo de batalla. Fui con las armas quizás demasiado a la vista, reaccionando tal vez de un modo predecible o, de no serlo, al menos probable, legible, esperable.
Ya había preparado los distintivos para colocar en el territorio que ambicioné conquistar, pero que a mi vista ya me pertenececía.. PRIMER ERROR.
Ignoré por completo mi percepción de realidad, sumergiéndome en un océano de supuestos y conjeturas teñidas de las mejores intenciones pero poco-probables-de-concreción. Qué puedo decir? Me embriagó, me mareó, me mostró una paleta de colores que ya no sabía que seguían existiendo.. me encontraba inmersa en un sueño eterno del que no podía ni quería regresar;
Estaba mal que quisiera, de una vez por todas, tener la frente en alto y salir victoriosa? Estaba mal crear una lista de próximas metas que podía llegar a lograr? Estaba mal creerme capaz de lograr cualquier asunto que me propusiera? Era erróneo sonreir sólo con recordar? Era erróneo sentir que mis pasos no tocaban el suelo y que, en su lugar, eran saltos entre nubes? ERA TAN ERRÓNEO CREER QUE PODÍA SERME DEVUELTO TODO AQUELLO QUE SUPE DAR EN EL PASADO Y QUE NUNCA FUE RETRIBUÍDO?
ERA ERRÓNEO CREER QUE YA HABÍA PAGADO Y CON CRECES EL DOLOR QUE PUDIERA HABER CAUSADO?
Sea como fuese, aquí estoy otra vez, desgarrada, destrozada.. PERDEDORA. Siento que, aunque me invada un deseo incontenible y una necesidad urgente, ya no puedo volver a entregarme al llanto. Ya lloré, lloré por todas mis artimañas y artificios que he creado para protegerme y que no funcionaron, lloré por todas las ilusiones que me han roto, lloré por cada una de las veces que he caído en el fango, lloré por cada vez que no pude levantarme, lloré por cada nudo que se constituyó en mi garganta, lloré por cada crisis nerviosa, lloré por cada temblor y contracción que afectó a mis pantorrillas y a mi pecho mientras hacía un esfuerzo sobrehumano por volver a respirar, lloré por cada gota de sudor que hubo empapado mi frente mientras contenía la cólera cerrando los puños y apretando los dientes hasta sangrarme las encías, lloré por los amigos que no saben escucharme, lloré por los amigos que perdí en el afán de convertirlos en mis almas gemelas, lloré de bronca, de asco y de resignación al verme otra vez llorando, al saberme vencida, al dar cuenta de mi fragilidad innegable, de mi incontenible manía de querer ser más de lo que estoy destinada a ser, de creerme digna de vivir en paz, de dejar atras el tormento y la desesperación, LLORÉ POR MI CREENCIA ESTÚPIDA DE QUE LA REALIDAD NO IBA A VOLVER A DEVOLVERME CON UNA CACHETADA A MI LUGAR ENTRE LA REPUGNANCIA Y CARROÑA, ENTRE LOS DESPERDICIOS DE QUIENES LOGRAN LA FELICIDAD.
Nuevamente, aunque luché con todas mis fuerzas hasta el último minuto contra lo imposible, no soy más que despojos, soy el vestigio de quien solía ser. Ya no soy Natasha, no soy nada que se le parezca tampoco porque los golpes ya no me fortalecen, me ablandan y me devuelven a la vulnerabilidad que nunca quise poseer..
Aprendí a ver de forma menos crítica a las metas cortas, me adecué a ellas, eran mi último bastión, el último pelotón para mandar al campo de batalla. Fui con las armas quizás demasiado a la vista, reaccionando tal vez de un modo predecible o, de no serlo, al menos probable, legible, esperable.
Ya había preparado los distintivos para colocar en el territorio que ambicioné conquistar, pero que a mi vista ya me pertenececía.. PRIMER ERROR.
Ignoré por completo mi percepción de realidad, sumergiéndome en un océano de supuestos y conjeturas teñidas de las mejores intenciones pero poco-probables-de-concreción. Qué puedo decir? Me embriagó, me mareó, me mostró una paleta de colores que ya no sabía que seguían existiendo.. me encontraba inmersa en un sueño eterno del que no podía ni quería regresar;
Estaba mal que quisiera, de una vez por todas, tener la frente en alto y salir victoriosa? Estaba mal crear una lista de próximas metas que podía llegar a lograr? Estaba mal creerme capaz de lograr cualquier asunto que me propusiera? Era erróneo sonreir sólo con recordar? Era erróneo sentir que mis pasos no tocaban el suelo y que, en su lugar, eran saltos entre nubes? ERA TAN ERRÓNEO CREER QUE PODÍA SERME DEVUELTO TODO AQUELLO QUE SUPE DAR EN EL PASADO Y QUE NUNCA FUE RETRIBUÍDO?
ERA ERRÓNEO CREER QUE YA HABÍA PAGADO Y CON CRECES EL DOLOR QUE PUDIERA HABER CAUSADO?
Sea como fuese, aquí estoy otra vez, desgarrada, destrozada.. PERDEDORA. Siento que, aunque me invada un deseo incontenible y una necesidad urgente, ya no puedo volver a entregarme al llanto. Ya lloré, lloré por todas mis artimañas y artificios que he creado para protegerme y que no funcionaron, lloré por todas las ilusiones que me han roto, lloré por cada una de las veces que he caído en el fango, lloré por cada vez que no pude levantarme, lloré por cada nudo que se constituyó en mi garganta, lloré por cada crisis nerviosa, lloré por cada temblor y contracción que afectó a mis pantorrillas y a mi pecho mientras hacía un esfuerzo sobrehumano por volver a respirar, lloré por cada gota de sudor que hubo empapado mi frente mientras contenía la cólera cerrando los puños y apretando los dientes hasta sangrarme las encías, lloré por los amigos que no saben escucharme, lloré por los amigos que perdí en el afán de convertirlos en mis almas gemelas, lloré de bronca, de asco y de resignación al verme otra vez llorando, al saberme vencida, al dar cuenta de mi fragilidad innegable, de mi incontenible manía de querer ser más de lo que estoy destinada a ser, de creerme digna de vivir en paz, de dejar atras el tormento y la desesperación, LLORÉ POR MI CREENCIA ESTÚPIDA DE QUE LA REALIDAD NO IBA A VOLVER A DEVOLVERME CON UNA CACHETADA A MI LUGAR ENTRE LA REPUGNANCIA Y CARROÑA, ENTRE LOS DESPERDICIOS DE QUIENES LOGRAN LA FELICIDAD.
Nuevamente, aunque luché con todas mis fuerzas hasta el último minuto contra lo imposible, no soy más que despojos, soy el vestigio de quien solía ser. Ya no soy Natasha, no soy nada que se le parezca tampoco porque los golpes ya no me fortalecen, me ablandan y me devuelven a la vulnerabilidad que nunca quise poseer..
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)