miércoles, 11 de octubre de 2017

Enésimo round

Me tomó, me invadió, me knockeo y no pude reaccionar, ni levantarme, ni atender a las señales, porque incluso creo que no las hubo. Fue sorpresivo y a la vez tan predecible, al menos desde una perspectiva clínica, no me canso de dar vueltas, de rodear y circundar por la aridez, por la volatilidad, como si todavia hubiese algo mas que exprimir, que capitalizar, que resignificar.. Qué hay más alla del dolor?
Mas alla del punzón, del la aguja que me atraviesa el pecho, del vacío que se pone delante de mi como interrogante, como enigma, oscuridad, como acertijo indescifrable? No lo comprendo, no lo localizo, todo es difuso y se difuminan ante mi mirada las referencias, no puedo marcar, no puedo estabilizar, no me puedo orientar, se me pierden todas las puntas y quedan solo entes amorfos que danzan incesantemente a mi alrededor. Voces que pronuncian mi nombre, mis miedos, mis ansiedades, que me invitan a perderme, a abrir los brazos y entregarme a la desidia, al accionar, a dejar de mediar y librarme al sinsaber. No lo tolero.
Me cubro con los brazos, caigo en posicion fetal, canto, grito, y mientras las lágrimas humedecen mi dermis pido volver, a dónde? Al clamor, al hervor, a los vidrios empañados, a la piel erizada, al sudor y los labios sangrantes, no quiero el silencio, no quiero la calma, no quiero la introspección, no es bueno encontrarme de frente con mi reflejo, con la mismidad, con la unicidad coartada. Me falta algo, no estoy completa, y ese espacio, esa insignificancia estructural me hiere, me fractura, me hunde, es un vacio que pesa y obtura sin atender a la paradoja.
Y es ahi, es en esa nada, donde te veo, donde pido por sentirte, por tocarte, por oirte, no para que me acompañes, no para que te quedes, sino para tenerte, como quien adquiere, como quien compra, y aunque suene cruel, es que eso sos, eso fuiste. Un artificio, una figuracion, un invento, una creación que confeccionaste para mi, que encarnaste y que invitaste a que viera morir, a que observara como te llevabas su ultimo aliento, masacrandome  con él, llevandote entre tus manos su fuerza vital y mi sangre, mis lágrimas y mis ilusiones.
Morimos, pero yo sigo aca, vagando, porque yo soy de carne, cargo con este cuerpo que sigue latiendo desangrado, desgarrado, intentando tapar ese hueco, luchando contra el perecer, contra el olvido, apelando a reencontrarlo en otro cuerpo, en otra voz, en otro olor, que me nombre, que me reunifique, que me reviva y de por finiquitada esta pelea...

sábado, 16 de septiembre de 2017

DIENTES

Viene a mi el impulso de escribir, y todo se vuelve tan extraño. Si pienso en donde estaba cuarenta y ocho horas atrás, qué tenia en frente, los olores, las nubes, la humedad, el vacío y la desesperación, se me vuelve inexplicable la sonrisa, la exaltación, la noradrenalina recorriéndome las venas.
Qué? Dónde? Cuándo? Tampoco tiene sentido estar acá, estar ahora, con los dedos en las teclas, con los ojos encandilados, y la piel erizada, no tiene sentido esa potencia que me corroe, me recorre, me atraviesa y me deja agotada. Que me punza, me pincha, cosquillea y me revuelve, casi sin que oponga resistencia, casi sin que logre asimilarlo. Y es tan furioso y temeroso, y es tan odioso y entrañable. Es mi droga.
Es adictivo este sentir, esta sensación, el que ya nada importe. No hay nada delante, no hay nada detrás, no hay futuro ni pasado. No hay dolor, solo sensación, solo exaltación. Y veo como cubre, como me envuelve, como me encierra y me hunde, y solo sonrío, asintiendo, accediendo. Siento la putrefacción, la descomposición, pero el corazón me latió tan fuerte, mis maxilares nunca estuvieron tan expuestos. Que me arrase, que me anule, que me asesine y me reviva.  Es mi droga.
De su parte, de otra, no lo soporto. Necesito mi dosis, necesito un proveedor, éste, aquel, el otro, me es indistinto.
Porque peor es el letargo, es el aburrimiento, es la quietud y la media. La meseta me resulta insoportable, necesito movilidad, a oscuras, a escondidas o a plena luz. No puedo permitirme caer nuevamente, no puedo permitirme la mediocridad, es mas angustiante que el dolor en si mismo. Ya no quiero prevenir, no quiero cuidar, quiero hacer y morir en acto antes que vivir eternamente protegida.

martes, 1 de agosto de 2017

Barbitúrico

Sumergida, cubierta por una suerte de manto, de textura porosa que permite a mis mejillas sentir el roce, las caricias de la brisa, entumecer en frío, tajear la dermis. No acciono, el polo motor abandonó mis extremidades, o yo abandone la motricidad? Lo concreto es que no estaría tampoco buscando una respuesta, ya que ni siquiera me formulo las preguntas.
Redondeo los hombros, observo con asombro la danza de mis manos, los círculos y espirales que dibujo con las muñecas mientras la cabeza gira 180º a la izquierda, 180º a la derecha. Me "abofeteo" con las puntas del pelo mientras sonrió, y giro en mi propio eje, como si quisiera erosionar el piso con los pies, como queriendo dejar la trama de círculos, de idas y vueltas, de regresos y agotamiento, de fatiga y sufrimiento, hasta que me sangren los talones, hasta borrar cualquier vestigio de los caminos, de las piedras, de la tierra, de las lianas que me sostenían, que no me dejaban avanzar. Y aunque parezca sufrir, sonrió, y aunque parezca sonreír, sufro. Me desenredo, me arrastro, me voy, camino, troto, corro, hacia la desorientación, hacia lo desconocido, lo inexplorado. Pese a mis intentos, las palabras me resultan insuficientes, el espiral es impredecible, y mientras avanzo de alguna forma vuelvo una y otra vez, y los recuerdos, y las palabras, los colores se ven tan vivos, como si el azufre me quemara la nariz. Al menos en esta oportunidad esos perceptos no sirven para anclarme, aumentan mi impulso, refuerzan la huida.
El inconveniente o contradicción que representa mi narración es que todo ello sucede sin que los músculos se contraigan, sin que el pulso aumente, sin que el sueño se altere, sin temblores ni gritos ahogados. Invadida me encuentro por un letargo atípico, por una tibieza que hasta podría alarmar o al menos resultar extraña. No es cotidiana ni mucho menos anhelada, mas allá de las proyecciones utópicas, realmente hay quien disfrute del devenir por fuera de la vorágine de la hipersensación? Retórica.
Duermo sin soñar, no hay nada por delante que remita a fantasías, estoy enferma de realidad, de causa-consecuencia, acción-reacción, binario en blanco y negro. Prosigo por biología, o malicia, tal vez sea que estoy elucubrando excusas para romper algunos postulados, para ir más allá de mis propios órdenes, para darme cristiana sepultura y retornar desde la pura animalía..

miércoles, 31 de mayo de 2017

Pérdida

Sali, volvi, me perdi,  quise jugar un papel que tal vez ya no me calce. El metanálisis me aburrio, la profundidad, el cuestioamiento y la duda, insoportable! Conjeturar de forma vacia, especular, qué sentido tiene! Me rendi, de harte.
Resultó mas sencillo volcarme a la simpleza, a las respuestas cortas, lo basico, toxico? Tal vez, pero al menos escapa de lo potencial, "querria" "diria" "podria", necesito acción! Y si, puede que fuera justamente una carga que no estaba dispuesta a soportar, el peso de la acción.
Me siento, me cubro las extremidades, siento el frío en la punta de la nariz y en la yema de los dedos, no quiero recordar pero recuerdo, no quiero pensar pero lo pienso, no quiero llamar.. y no llamo. Es el miedo el que me mueve, es terror, soy victima del talante desesperado, del temor a perecer, y es eso lo que me frena y me mantiene, no cuerda, pero inmóvil. Qué decir? Si no lo hago no tiene como saber que lo soñé, que lo pensé, que lo extrañe, que cuando creí que se caía el mundo solo quise alojarme entre sus brazos y sentir su perfume.. una ultima vez, NO
"Eso es, ese es el mensaje" todo en mi lo sabe, mi cuerpo que actúa sin mi voluntad lo dice, ya no está, y lo demuestra soñando, recordando, lo demuestra sangrando.

viernes, 10 de marzo de 2017

Azul

Otra vez el alba, otra vez el insomnio, la voluptuosidad, las palabras que flotan en un caudal incontemplable, que escapa a la cuantificación, ante el que me hallo perpleja, inmóvil, desorientada. Quiero ponerle orden, regla, categoría y no lo concibo porque.. Por dónde empezar? Donde proveerá la prudencia, el carácter guía que dé la primera indicación?
Es un estandarte nuevo, un nuevo régimen de luz, de dulzura, pero con serias reservas de que aquella magnificencia quizás solo sea adjudicable a su don de novedad, al desconocimiento de su devenir o a la premura de su aparición. Me entrego no sin cierto temor, al azar, a la bienintencionada obra que me precede y fue ejecutada desde las mas humildes creencias, desde la empatia y el deseo de bienestar entendido y extendido mas allá de mis fronteras. Desde lo crespo, desde lo árido, desde el destierro y el martirio aún clamo por un par de ojos, por un juez qur habilitará y recompensara las largas noches de desasosiego, de nulidad, de  despersonalización y humedad.
Desde mi trono, desde mi lecho, y a traves de los espejos que con temor y sigilosidad me encuentro cada tanto de soslayo puedo chocar alguna vez con ese resplandor azul infinito de la mar, con la insignificancia presente en esa union borrosa con el firmamento, en él y sólo en ese momento me rearmo, me articulo y me pongo de pie, porque el único testigo de existencia se hace corporeo ante la infinita pequeñez de nuestro paso

lunes, 6 de febrero de 2017

Lyov

Tuve hace una noche esta representación, esta imagen, solo de frente, sin fondo, sin profundidad alguna, solo unos trazos, pero fue suficiente, con su sutileza me envolvió y de repente hubo un cambio de estado. Extrañada estaba, desenlazada, convulsionando pero adjudicarme ese temblor, conmocionada pero enajenada, eso no es mio, eso no soy yo, es extraño, es externo, no me pertenece.
Y ahora que lo recuerdo se me eriza la dermis nuevamente, como si la temperatura fuese un estado mental, un lapsus, una percepción sugestiva.. si y no, no me sorprendo, cuando se dijo que todo lo percibido se condice con lo real? Quien afirmaría semejante falacia con tanta vehemencia? o demencia?
Escribo empujada por una nimiedad, sinceramente me avergüenza mi vulnerabilidad, esa que creía haber expulsado a fuerza de reiterados golpes, pero no, ahí esta, contundente en su contraargumentacion, refutando mis postulados, mis premisas, dejándome de nuevo ante los bordes de lo perdido, de lo desgarrado, de aquello que ya no falta, sino que ya no existe. Y si, con toda la caradurez del mundo, qué ignominia, abuso de mi instrucción, abuso de mi vocación, y empleo esos vocablos que a simple vista asemejan lucidez, perspicacia, audacia y no, esto ya esta escrito, por mí incontables veces, solo que ahora las vuelco con un sentido definido, y es ese el motivo por el que queda todo en la nube y no al papel, me gusta un poco la clandestinidad.
Motivo aparte, relleno, volviendo a lo que me trajo, volviendo al frío, al escozor.. ya lo olvide! No sé ya qué palabra tipear porque ni siquiera sé si esa nomenclatura le compete a tremendo vacío, vacío de nombre, vacío de entidad, no quiero revolver para encontrarlo, no quiero rascar la superficie, que quede todo de esta forma, erosionado, disparejo, asimétrico, no importa, es el suelo que quiero pisar, acá quiero dejar la huella. Inmediatamente otra palabra, "conformidad" tal vez si me este conformando, tal vez quiera algo más, quiera tirar por la borda lo bueno-malo de mi pasaje hasta el momento, pero quien me asegura que lo otro, lo desconocido, lo enigmático me guarde algo mejor, o al menos de mayor estima? Nonono, no lo puedo concebir, no puedo seguir perdiéndome.
Y en la duda, en los pasajes inconclusos, en los claroscuros, en el laberinto, así me recorre la imagen. Me invade, me congela, y ante la inminencia de su irrupción no me quedo opción que la congoja, una congoja inusitada e infundada, desvinculada, desbaratada, exagerada, y aun así no podría esperarse nada mas, porque yo estoy ahi, yo estoy, yo soy ese frío que espera llegar a su fin, ese hielo que busca el fuego, ese musculo inmovil pero latente, Lyov me tiene a mi, L - yo - v

martes, 3 de enero de 2017

Telón Rojo

Hoy entro a modo de ensayo, de prueba, no tengo un objeto especifico ni un fundamento, solo tal vez, dejar que las yemas se deslicen entre las teclas, casi como un acto psicoanalitico de asociacion libre, pero en escritos, mecanografiado.
Desde una perspectiva ajena, simplista, un poco tosca u obtusa podria afirmarse que me hallo envuelta en contextos que me otorgaran suficiente sustento para derramar prosa, que conformaria mi musa, que me empujaria de forma inexpugnable a las letras, desgranando mi sentir, mi dolor, mi asfixia a traves del alfabeto, a traves de la lengua, o las lenguas, un poco en castellano, another bit in english (juaz!) y heme aqui, si, sacando la cabeza entre las pausas, las comas, los puntos y las "ies", pero de una forma vacia, porque, si no habeis notado, en este recorrido no habeis obtenido ningun mensaje concreto, u oculto, solo me he puesto a sarandear de un lado al otro cual paisana revoleando la falda sin llegar a ningun sitio. Sera que el vacio al que me enfrento, a la llanura de implicancia, me llena de un anhelo de baile, de paseo, entre tecla y tecla, coquetear, jugar, eso es tal vez lo unico entrañable, la dulzura del vaivén.
Son estos los momentos en que quisiera estar bendita con el don de la ficcion, de cerrar los ojos y recibir un sinfin de imagenes, de personajes, historias fantasticas o tragicas que me quitaran el sueño y me llenaran el alma, pero como veis, solo soy un alma que siente, un cuerpo que duele, un andar sin rumbo, una imagen borrosa, un aroma volátil, Y es que no logro, no concibo, colocarme en esta postura sin sentir, sin sangrar, sin oler la podredumbre, pese a mis intentos, no puedo derramar belleza, poesia, sin estar implicada, y ello es quizas lo mas doloroso y hermoso de mis dias, porque sangrar nunca fue tan bello como cuando quedó grabado, sellado, inmortalizado, cuando pudo dejar de ser sentido para ser objeto, cuando dejo de ser opresion para ser impresion, cuando dejo de ser mio para ser suyo, tuyo, nuestro. Si, es muy egolatra de mi parte mirar atras y vanagloriarme de mi obra, y es tambien muy presuntuoso calificarlo de arte, porque qué podria yo saber de arte, si un Monet para mi no se aleja de una produccion de cualquier infante, pero bueno, son etiquetas que empleo para mis adentros, en mi psiquis, en mis recuerdos, es una forma de darme un mimo, y eso ya es mucho decir.
 Si, mimo, mimos, muchos, tal vez sean los culpables de ese cero que invade mi acontecer, es que tal vez la arena se agoto esperando que llegaran desde fuera, y decidi ser mas benevolente conmigo misma, y sin la trifulca interna no queda mucho que reprochar, porque en lo externo tampoco hay ninguna soga que me ate al dolor. O tal vez si, pero no al dolor psiquico, no al dolor interno, no al dolor de la especulacion, no al dolor imaginario, es el dolor real, un dolor que no me pertenece pero me incumbe, y su materialidad, su objetividad, no da lugar a especulacion. Lo concreto, lo gris, lo tangible, no da lugar a hipotesis, a deducciones, a conclusiones apresuradas sin fundamento, no hay nada mas que realidad, no hay verdades paralelas, solo una, y cuando todo se reduce a lo objetivo no queda mas que la accion, ya no quedan causas sino consecuencias.
Ese es mi testimonio, mi papiro, mi escenario, cuando no queda mas poesia me queda solo actuar.