domingo, 29 de julio de 2018

Recuerdo

El siguiente texto es la transcripcion de una carta escrita a mano (sin intencion de ser entregada) en el año 2015 que acabo de encontrar entre apuntes de la facultad. El destinatario es más que obvio.

A vos...
A mi querido, a mi cielo, a mi lecho de rosas, a mi amor, hoy te escribo estas líneas llenas de dudas, de incertidumbres, de escozor, con el pulso tembloroso y la visión borrosa, para dejar un nuevo bloque, un nuevo granito de arena en este medano que construí a tu lado, bajo tu mirada continua y tu guardia fiel.
Quizás los motivos que me traigan a esto no sean los esperados, o los deseables, pero a fin de cuentas estoy haciendo lo que por mucho tiempo resisti, dedicarte una epistola. Soy dama del romance, la nostalgia, "lo trágicamente absurdo", y por ello mismo el original está en papel y tinta, a la vieja usanza. Me gusta el halo de misticismo que envuelve a la carta hecha a mano, en ella se vuelven evidentes todas las ebulliciones y emociones que se dan sitio al redactarlas, y se erizan los cabellos y falta el aliento al leerlas tanto o más que el escribirlas, lo digo, amado mío, porque poco es lo que puedo trazar con esta pluma y estas manos en comparación con el ardor que habita en estas venas.
Cuánto habría yo de decir en este tiempo, corto o largo dependiendo la perspectiva  aunque mucho ya he dicho no obstante, conoceme, no soy mujer de amplios silencios en cuanto siento libertad o confortabilidad para entonar mis ideas. Aún así, habrá tanto que con el tiempo no tendré posibilidad de pronunciar y habré de conformarme con la prosa o el diván.
Primeramente, debo expresar mi gratitud por los momentos que fueron buenos, por los besos y las caricias, por los abrazos, las mordidas, por el sudor y el calor de tu lecho que supo cobijarme, a pesar de que fue allí donde también encontrara desvelo. Agradezco la risa, la complicidad, la compañía en momentos de fragilidad, y la admiracion en cuanto algo te enorgullecia [SIC]. Doy gracias tambien por los caminos transitados, por las primeras veces que permitiste viviera a tu lado, por las canciones entonadas en idiomas ininteligibles, por los ataques de glotoneria y las frases de los simpson repetidas.
Y sin querer sonar soberbia, también agradezco tu cobardía, tu vicio de tapar los agujeros con mentiras, tu falta de iniciativa para defender mi lugar, tu desinterés por causarme el menor daño posible. Gracias hoy doy por tus malos humores sin causa, por tus silencios injustificados y las indiferencias de largas jornadas. Te agradezco las millones de lágrimas que quedaron en mi almohada, las noches de desvelo e incluso la ausencia de gestos de romance.
A pesar de la paradoja, estos años a tu lado me enseñaron todo lo que espero del amor, todo lo feliz que puedo ser junto a la persona que esté dispuesta a caminar conmigo, a mi lado, no delante ni detrás de mí. Que respete mi lugar, mi nombre, que busque cada momento del día para recordarme cuánto me quiere [AWANTIAAAA]. Y así también aprendí todo lo que no espero de ése, de cómo me daña la cobardía.
Por ello, mi amado, mi gran amor, hoy te suelto, hoy dejo de soñar en un futuro con vos [re que nunca lo pensé!], hoy dejo de asociar tu nombre a cualquier canción, hoy no espero que aparezcas en mi puerta ni que el sonido del teléfono me lleve a tu voz. Hoy dejo de pedirte que cambies [Y SI], que escuches, hoy sólo te digo adiós, desde lejos, con éstas lágrimas y este nudo en la garganta, esperando nunca más volverte a ver...

viernes, 13 de julio de 2018

Asociacion libre

No sé qué es lo que me mueve a escribir pero estoy haciendolo, ni para qué, o para quién. Los parpados me pesan, deberia dormir, pero tengo una sensación que no puedo definir y aca estoy, a oscuras, tipeando, enhebrando palabras como si pudiera darles sentido por el mero hecho de ubicarlas una tras otra.
Tengo sueño/s. No estoy segura sobre qué. A veces evoco al pasado, otras al futuro, peeo familiar o novedoso solo queda en ese sitio. En los fantasmas, en los "cómo si", en las ficciones que sirven como combustible para darle comienzo a otro dia mas, para soportar el peso otra hora mas, para abrir los ojos un rato más. Abrir aunque pese. Aunque no haya mucho qué mirar.
Alertagada, casi dormida, vagando, andando. Soltando las amarras de lo que creía amar, mirando frente a frente a criaturas desconocidas sin mantos de solemnidad, de misticismo. Viendome de igual a igual, como siempre debio haber sido. Ya no existen las vacas sagradas, las deidades ni los absolutos, todo es relativo, todo es temporal, y creo que recien hoy entiendo que no es algo malo.
No hay indignidad en el corto plazo, ni hay plusvalor en la longevidad. Ya no quiero estirar ni enmendar lo propio ni lo ajeno, levantando banderas que no son mias, arreglando lo que no esta roto. Yo soy, al igual que los demas. Todos somos. Por qué habria que cambiarte? Por qué deberia cambiarte? No quiero. Me rehuso.
Soy carne. Soy nervios. Soy un cuerpo humano que sufre, que sangra, que tiembla y que duele. No soy deidad. No soy ninfa. No soy solemnidad. Soy vulnerable, y asi me veo cada dia frente al espejo. Tan barrada, castrada, impotente. Y por eso no te marco, no te juzgo, no te ordeno. Soy libre, y por eso quiero que lo seas. Ese es el regalo mas grande que puedo hacer. Me libero de tus ataduras.
Te libero de mi.