No sé qué es lo que me mueve a escribir pero estoy haciendolo, ni para qué, o para quién. Los parpados me pesan, deberia dormir, pero tengo una sensación que no puedo definir y aca estoy, a oscuras, tipeando, enhebrando palabras como si pudiera darles sentido por el mero hecho de ubicarlas una tras otra.
Tengo sueño/s. No estoy segura sobre qué. A veces evoco al pasado, otras al futuro, peeo familiar o novedoso solo queda en ese sitio. En los fantasmas, en los "cómo si", en las ficciones que sirven como combustible para darle comienzo a otro dia mas, para soportar el peso otra hora mas, para abrir los ojos un rato más. Abrir aunque pese. Aunque no haya mucho qué mirar.
Alertagada, casi dormida, vagando, andando. Soltando las amarras de lo que creía amar, mirando frente a frente a criaturas desconocidas sin mantos de solemnidad, de misticismo. Viendome de igual a igual, como siempre debio haber sido. Ya no existen las vacas sagradas, las deidades ni los absolutos, todo es relativo, todo es temporal, y creo que recien hoy entiendo que no es algo malo.
No hay indignidad en el corto plazo, ni hay plusvalor en la longevidad. Ya no quiero estirar ni enmendar lo propio ni lo ajeno, levantando banderas que no son mias, arreglando lo que no esta roto. Yo soy, al igual que los demas. Todos somos. Por qué habria que cambiarte? Por qué deberia cambiarte? No quiero. Me rehuso.
Soy carne. Soy nervios. Soy un cuerpo humano que sufre, que sangra, que tiembla y que duele. No soy deidad. No soy ninfa. No soy solemnidad. Soy vulnerable, y asi me veo cada dia frente al espejo. Tan barrada, castrada, impotente. Y por eso no te marco, no te juzgo, no te ordeno. Soy libre, y por eso quiero que lo seas. Ese es el regalo mas grande que puedo hacer. Me libero de tus ataduras.
Te libero de mi.
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