Si bien puede considerarseme un individuo supersticioso, no lo soy del todo en cuestiones de comienzos-finales, desde esta perspectiva, varían en cuestión de rótulos; veo los inicios y los desenlaces como asuntos de fé, de fé en la conclusion, como esperanza de la renovación que deviene de un inicio, pero que desde la pragmática solo aluden a un unico y arbitrario punto, EL MISMO, la misma localización tempo-espacial, la misma consistencia. Desde quien ha vivido los inicios disfuminados y a los finales en puntos suspensivos, estos momentos en que solo cambia el sufijo numérico, en una primera mirada, no posee una carga simbólica. El cambio en sí mismo es independiente de eras geológicas, de cosa de lustros, décadas o milenios, una servidora opina que quien quiera darle un giro a la vision, debe girar , rotar, virar, o volcar por sí mismo..
En fin, independientemente de las cuestiones filosóficas, me tomé la libertad de introducir ello porque, a pesar de mis convicciones, la corriente colectiva nos mueve a como dé lugar, y quierase o no influye subliminalmente sobre las concepciones o las consideraciones que devienen en estos momentos. Afortunada o lamentablemente no puedo jactarme de haber elaborado una lista de objetivos cumplidos, asi como tampoco me doy de bruses en el suelo por no haber contado al menos un logro, un momento de dicha o al menos una moneda recogida en la calzada, y haciendo "ojos ciegos" (analogia de 'oidos sordos', muy mala por cierto) a la pobreza de mis metáforas, lo que subyace es que las superficialidades no se cuentan dentro del acto de mirar hacia la docena de treintenas que cubren el año.
Afortunada o desdichada, en estos momentos al ver atras solo veo quienes faltan, que falta, y si bien puede considerarse una postura pesimista, no me refiero a objetos por comprar, cuentas que pagar, pilares que construir, hombres que encantar, besos que entregar, palabras vacias que pronunciar, kilos que bajar, lugares que conocer, borracheras que contraer, ojalá asi lo fuera, al menos asi me evitaría el chubasco que se posa sobre mi mirada, que obstruye el rayo de sol escapando entre la neblina, que no permite contemplar la flor abriendose para darle un saludo al clima veraniego.
Es el punto en que los planos se entrecruzan, pasado y futuro se alinean y me recuerdan lo duro que fue el camino hasta acá, desde el pasado vuelve a mi mente aquella que nunca volverá y quien año a año me arranca más lágrimas, los errores cometidos e incluso los que no recuerdo haber ejecutado, las preguntas aun no contestadas, las lagunas en los cuentos; asimismo los sacrificios, la cantidad de basura que soportaron este par de hombros, los culpas injustificadas, las frustraciones ajenas, las indiferencias.
Y es alli donde el futuro interroga si realmente ha valido todo ese pasado el vivir este presente, quién me asegura que el porvenir sea la recompensa justa por haber atravesado ese pasado, si mi único merito no será acaso sobrevivir a la tormenta y lograr juntar algunos pedazos para continuar caminando, si realmente habrá quien por alguna fracción de segundo querrá ponerse en estos zapatos, ajados, descoloridos y deformados, caminar desde estos pies, soportando esta carga, parte de la cual ni siquiera es propia!
Por lo pronto, puedo afirmar que me hallo en el limbo entre pasado y futuro, día con día me enfrento al espejo con la compleja tarea de encontrarme en el reflejo, de definir ese reflejo, de apropiarme de él, le doy luto a aquello que he perdido, a lo que he renunciado, y lo que me fue arrebatado, asi como también a esa porcion que tanto amaba y fue asesinada (perdon no es olvido); no puedo garantizar lograr una comunion entre aquello que creo que soy y lo que efectivamente soy, pero puedo afirmar que lo intento, y que continuaré intentandolo, albergando la esperanza de que alguien se compadezca de mí en el trayecto, pero solo en el interior, es harto sabido que eventos de esa naturaleza no suelen ser vistos por estos parajes, hasta entonces vagaré entre nostalgia y deseo, con el anhelo de encontrarme..
"Detrás de este triste espectáculo de palabras tiembla indeciblemente la esperanza de que me leas, de que no haya muerto del todo en tu memoria." - Julio Cortázar
lunes, 22 de diciembre de 2014
jueves, 30 de octubre de 2014
Chubasco
Volviendo, continuando, el reloj corre sin parar, pero mientras el paso de las agujas no cesa, al mismo tiempo comienza a cada minuto, a cada hora, y asi como la aguja siempre vuelve al 12, yo vuelvo a mis palabras, a mi vomito en prosa. Y es que con la más honesta sinceridad, no hubiese querido volver, o al menos no tan pronto, pero creo que parte de mi majestuosidad de la que muchas veces me jacto es precisamente ello, el hecho de no poder darme un camino recto y sin baches, una existencia lineal en la que existe un único fin, quizas mi propio porvenir sea lo único sobre lo que no puedo hacer uso de mis "facultades de clarividencia".
Por momentos me creo en condiciones de afirmar y redactar practicamente bajo juramento de que soy aquello que veo en la fragilidad ajena, hago un uso excepcional, esquematico y "de manual" de la proyeccion, me resulta tan fácil ver en otros lo que me atormenta.. el dilema que ello supone es que, al contrario de la doctrina, el hecho de encontrar ese nudo, el centro del que parte lo fenoménico, no modifica nada, es más, hasta por momentos me convenzo de que dar cuenta de aquello hasta empeora las circunstancias.
Sonará ególatra, pero en realidad, creo que nadie mejor que yo para ilustrarlo, y me cito "a veces no esta tan bueno saber el por qué de todo, porque ver la complejidad muchas veces hace que lo simple se complejice, y algo que se torna complejo es más sencillo de destruir" y heme aqui! El emblema de la complejidad hecha carne, hecha palabra, hecha psique, todo en mí habla de complejidad! Nunca tuve gusto por los caminos unilaterales, ni por las salidas rápidas, siempre fui una amante de lo complicado, una exprimidora de los lugares comunes, una buscadora de esencias y simbolismos imperceptibles a la mirada espontánea y apurada. Hoy me ahogo en ello, me quita el aire,.,
Y es que si buscamos y escarbamos, cualquier cosa que se encuentre nos seduce a intepretar, a buscarle sentidos paralelos, planos ocultos y valores adversos. Me pongo a la diestra, o en frente, por detras, todo se ve distinto, se siente distinto, y todo quiero probar! No me conformo con la lluvia golpeandome el gemelo, quiero que me de en la cara, en el brazo izquierdo, que moje el pie derecho, y que cada impacto me nutra de un sentido distinto. Quiero verlo con mis ojos, con un ojo, sin ojos, con los ojos del niño, y del anciano, y del ciego tambien!
Allí se concibe la insanía.
Quizas, solo quizas, mientras divido mi sustancia para verlo todo, realmente no veo nada, mientras me preocupo por cubrir todos los francos, mi frente de batalla no es suficiente. Y es ese fraccionamiento el que me deja quebrada y dividida. Ese es el modo en que se llega a la instancia en que las letras son todo lo que queda, el único techo que nos cubre y el punto más alto que podemos tocar. Lo intento, creedme, el poder poner verbalizar con un otro que no me juzgue ni se ofenda, que no manipule mi pesares para un beneficio morboso, pero es que hubo tanto daño bajo esta coraza, que solo deposito mi inquietud en las yemas, tocando tecla a tecla, aunque no haya respuesta, aunque no haya ojo lector, aunque no haya aparato interpretando, me permito volver a respirar, eliminar toxicidad.
No quisiera dejar de permitirme derramar unas lágrimas, pero creo que lo que me perturba es que no las puedo ligar, si bien en el pasado logre corresponderlas a las transiciones no dueladas, ya no sé a qué devienen, no hoy, no ayer, no hace una semana. En realidad, yo sé a qué vienen, parte de mí lo sabe, pero todo parece indicar que estoy errada.
Por momentos me creo en condiciones de afirmar y redactar practicamente bajo juramento de que soy aquello que veo en la fragilidad ajena, hago un uso excepcional, esquematico y "de manual" de la proyeccion, me resulta tan fácil ver en otros lo que me atormenta.. el dilema que ello supone es que, al contrario de la doctrina, el hecho de encontrar ese nudo, el centro del que parte lo fenoménico, no modifica nada, es más, hasta por momentos me convenzo de que dar cuenta de aquello hasta empeora las circunstancias.
Sonará ególatra, pero en realidad, creo que nadie mejor que yo para ilustrarlo, y me cito "a veces no esta tan bueno saber el por qué de todo, porque ver la complejidad muchas veces hace que lo simple se complejice, y algo que se torna complejo es más sencillo de destruir" y heme aqui! El emblema de la complejidad hecha carne, hecha palabra, hecha psique, todo en mí habla de complejidad! Nunca tuve gusto por los caminos unilaterales, ni por las salidas rápidas, siempre fui una amante de lo complicado, una exprimidora de los lugares comunes, una buscadora de esencias y simbolismos imperceptibles a la mirada espontánea y apurada. Hoy me ahogo en ello, me quita el aire,.,
Y es que si buscamos y escarbamos, cualquier cosa que se encuentre nos seduce a intepretar, a buscarle sentidos paralelos, planos ocultos y valores adversos. Me pongo a la diestra, o en frente, por detras, todo se ve distinto, se siente distinto, y todo quiero probar! No me conformo con la lluvia golpeandome el gemelo, quiero que me de en la cara, en el brazo izquierdo, que moje el pie derecho, y que cada impacto me nutra de un sentido distinto. Quiero verlo con mis ojos, con un ojo, sin ojos, con los ojos del niño, y del anciano, y del ciego tambien!
Allí se concibe la insanía.
Quizas, solo quizas, mientras divido mi sustancia para verlo todo, realmente no veo nada, mientras me preocupo por cubrir todos los francos, mi frente de batalla no es suficiente. Y es ese fraccionamiento el que me deja quebrada y dividida. Ese es el modo en que se llega a la instancia en que las letras son todo lo que queda, el único techo que nos cubre y el punto más alto que podemos tocar. Lo intento, creedme, el poder poner verbalizar con un otro que no me juzgue ni se ofenda, que no manipule mi pesares para un beneficio morboso, pero es que hubo tanto daño bajo esta coraza, que solo deposito mi inquietud en las yemas, tocando tecla a tecla, aunque no haya respuesta, aunque no haya ojo lector, aunque no haya aparato interpretando, me permito volver a respirar, eliminar toxicidad.
No quisiera dejar de permitirme derramar unas lágrimas, pero creo que lo que me perturba es que no las puedo ligar, si bien en el pasado logre corresponderlas a las transiciones no dueladas, ya no sé a qué devienen, no hoy, no ayer, no hace una semana. En realidad, yo sé a qué vienen, parte de mí lo sabe, pero todo parece indicar que estoy errada.
Entonces, si estoy errada.. Seré yo quien quiera provocarlo? Tan acostumbrada estoy a resurgir de la adversidad que, al estar envuelta en dicha, no me permito disfrutar de las fortunas que merezco?
miércoles, 6 de agosto de 2014
Limbo
Una enorme parra en la que no se distingue principio de final, es una rama o son dos? Son tres? Son cuatro? Donde se distinguen los frutos del tiempo, la paciencia, la expectación tuvo su acierto, pero aún así solo se refleja un enredo. Por poco poético y cuadrado, pero necesito estructuras, necesito estabilidad, y no es azarosa en absoluto el término "necesitar", claro que no lo es. Me especializaré en analizar las elecciones de quienes se perturban, de quienes no logran reconocerse en el espejo, comprender sus elecciones, por lo tanto soy la primera en darle sentido a cada vocablo que escapa por mis labios, que se materializa en el aire y se huye de mi en ondas sonoras. "Necesitar" dejó de ser hace ya un tiempo un vocablo indiferente, lamentablemente para mis días, para mis pensamientos, para mi sueño, para mis insomnios; y es allí, es ese punto oscuro que le da sentido a esa nueva semántica la que me lleva a refugiarme en las letras, a hundirme por horas enteras sin descanso en la lectura, a querer trasladarme fuera de aquellas ruinas que despiertan tanto dolor, cual heleno frente al Parthenon hacia espacios ficticios, hacia tierras lejanas, aterradoras, busco el refugio en la fantasía, volar por fuera de mi materia para ver omnipotentemente todo, saberlo todo, porque de ese modo mis fantasmas no me tocan.. crédula!
Es lamentable como el dolor asoma a cada página, como me veo descripta en cada renglón, y aunque de seguro es el sueño de cualquier escritor que el lector sienta el dolor, la ansiedad, la locura de quien atraviesa esas aventuras de celulosa y tinta negra, a pesar de estar exteriorizando mi sentir, no le deseo a quien recorra estas marcas que se ponga mis zapatos. Hipócrita sería afirmar que no fue un sueño en algún momento determinado, pero no hoy, no ahora, y aunque no fuera una situación que le llevara a la inanimación, no me descompone las entrañas ni me impide el goce, en la soledad, en el silencio, se vuelve insoportable.
Es lamentable como el dolor asoma a cada página, como me veo descripta en cada renglón, y aunque de seguro es el sueño de cualquier escritor que el lector sienta el dolor, la ansiedad, la locura de quien atraviesa esas aventuras de celulosa y tinta negra, a pesar de estar exteriorizando mi sentir, no le deseo a quien recorra estas marcas que se ponga mis zapatos. Hipócrita sería afirmar que no fue un sueño en algún momento determinado, pero no hoy, no ahora, y aunque no fuera una situación que le llevara a la inanimación, no me descompone las entrañas ni me impide el goce, en la soledad, en el silencio, se vuelve insoportable.
Me hallo en medio de un laberinto, en que se avanza confiado, pero que a fin de cuentas esporádicamente se tropieza con los mismos muros que se creían atravesados. Es una contrariedad, un absurdo, una ráfaga de culpas echadas hacia fuera, pero que retornan y golpean. Soy tan feliz, solo sintiendo un halo de perfume, en el contacto suave y tímido de las yemas de los dedos, lo miro y siento que puedo llegar al cielo, que las estrellas se esconden bajo sus parpados, y amo la forma circular y deformada de mi reflejo en sus ojos, como si fuera el mejor espectaculo que el hombre hubiera presenciado, una danza de fuegos artificiales y chispas de colores, el amor es real, la felicidad es real, las lágrimas enjugan mis pupilas y toso para disimularlo, porque no puede dimensionar la enormidad de mi amor, no debe ser consciente de ello siempre se torna para peor. Callar Natasha, callar, dicen que esas cosas no hace falta ponerlas en palabras, que se sienten, pero siempre te queda el beneficio de la duda, ese pequeño refugio del "Yo nunca lo dije, no crees que te lo hubiese hecho saber?". Las horas son unas zorras, que vuelan tan pronto como se expresa en voz alta el deseo de que no corran, al sentir que la eternidad existe y que debe de apropiarse de ese segundo, de ese acontecimiento, de esa unión cuasi astral de la que me fue permitido formar parte.
Y tan pronto como se ha extinguido el último vestigio de su aroma.. la mancha. Que no tarde 5min más en sonar el teléfono, que llegue el "Buen día" cada mañana, que mis ojos lean un "te extraño", que finalice cada frase con un apodo cursi porque de lo contrario vuelven los temblores, los fantasmas, las preguntas que realmente no buscan respuestas, los hilos que aún no fueron enhebrados en conclusiones suficientemente específicas, en una búsqueda interior de morbosidad que lastima, que duele, que quema la piel, y la mancha aumenta su diámentro y comienza a agrietarse, comienza a formar un cráter mientras la respiración se debilita, retornan los sueños donde reina la indiferencia y la falta de lealtad, vuelven las lágrimas tristes y la lectura conmovida.
La génesis de la contradicción es que yo no lo busqué, no quise llegar a ello, no tuve la elección de no sufrir porque no me fue permitido elegir marcharme, decidieron por mí. Pero yo sí elegí perdonar, elegí creer en mi amor, dí rienda suelta a mi convicción de que todo sería mejor, en que somos dos queriendo la felicidad compartida, en que no es casual que riamos juntos, lloremos juntos, comunicarse solo con miradas, con besos y caricias y saber exactamente en qué corriente del sentido decidimos arrojarnos. Una amiga me dijo que es cuestión de tiempo, que las fuerzas que me unen a su humanidad borrarán de mí los terrores a volver al pasado y que como fuimos dos sufrientes, somos dos quienes luchamos por permanecer unidos.
Y si ese momento no llega? Y si ni las horas ni los días compartidos me resultan suficientes? Si ni todas las pruebas de amor logran convencerme de que soy correspondida? No quisiera convertirme en una catarata de reproches y delirios paranoides, y aún así tampoco considero digno barrer todo bajo la alfombra.
Por lo pronto no queda más que esperar, que hojear un nuevo libro, esperar oir nuevamente su voz, leer sus labios mientras pronuncia un "Te Amo", cerrar los ojos cuando sus dedos rozan mis mejillas y se enredan en mi pelo, aspirar profundo su perfume y saborear su piel con la esperanza de que esta vez mis temores no ganen y que mientras dure, no se manchen los momentos felices..
PD: Una prosa execrable, pero también lo es el vómito, y tal como aquel, cumple la función de expulsar de mí la toxicidad.
Y tan pronto como se ha extinguido el último vestigio de su aroma.. la mancha. Que no tarde 5min más en sonar el teléfono, que llegue el "Buen día" cada mañana, que mis ojos lean un "te extraño", que finalice cada frase con un apodo cursi porque de lo contrario vuelven los temblores, los fantasmas, las preguntas que realmente no buscan respuestas, los hilos que aún no fueron enhebrados en conclusiones suficientemente específicas, en una búsqueda interior de morbosidad que lastima, que duele, que quema la piel, y la mancha aumenta su diámentro y comienza a agrietarse, comienza a formar un cráter mientras la respiración se debilita, retornan los sueños donde reina la indiferencia y la falta de lealtad, vuelven las lágrimas tristes y la lectura conmovida.
La génesis de la contradicción es que yo no lo busqué, no quise llegar a ello, no tuve la elección de no sufrir porque no me fue permitido elegir marcharme, decidieron por mí. Pero yo sí elegí perdonar, elegí creer en mi amor, dí rienda suelta a mi convicción de que todo sería mejor, en que somos dos queriendo la felicidad compartida, en que no es casual que riamos juntos, lloremos juntos, comunicarse solo con miradas, con besos y caricias y saber exactamente en qué corriente del sentido decidimos arrojarnos. Una amiga me dijo que es cuestión de tiempo, que las fuerzas que me unen a su humanidad borrarán de mí los terrores a volver al pasado y que como fuimos dos sufrientes, somos dos quienes luchamos por permanecer unidos.
Y si ese momento no llega? Y si ni las horas ni los días compartidos me resultan suficientes? Si ni todas las pruebas de amor logran convencerme de que soy correspondida? No quisiera convertirme en una catarata de reproches y delirios paranoides, y aún así tampoco considero digno barrer todo bajo la alfombra.
Por lo pronto no queda más que esperar, que hojear un nuevo libro, esperar oir nuevamente su voz, leer sus labios mientras pronuncia un "Te Amo", cerrar los ojos cuando sus dedos rozan mis mejillas y se enredan en mi pelo, aspirar profundo su perfume y saborear su piel con la esperanza de que esta vez mis temores no ganen y que mientras dure, no se manchen los momentos felices..
PD: Una prosa execrable, pero también lo es el vómito, y tal como aquel, cumple la función de expulsar de mí la toxicidad.
sábado, 21 de junio de 2014
Respirando
De algún modo aún no creo en la materialidad de los hechos que me suscitan a ponerme en el rol de expulsar hacia fuera de mí lo que arde por dentro. Es tal él éxtasis en que me vi envuelta, la plenitud que herizó mi piel, bajó mi temperatura, heló mi sangre. Tampoco logro dimensionarlo completamente ahora, es un estado de conmoción prolongado, y cuanto más recuerdo, menos lo creo.
Se asemeja mucho a tomar el volumen total de una nube entre las manos, imposible de imaginar y expresar con palabras adecuadas, pero de una añoranza y fantasía que hasta se cree ficcional. Tan convencida llegué a estar de que no llegaría el momento en que lo escucharía de otra voz que no fuera la mía, que no lo modularían otros labios, que fuera quien lo recibiera y no quien lo brindara. Parte de mí aún lo duda, lo cree fruto de alguna deformación onírica, un estado de alucinación esquizoide, supone una falla sináptica sobre los sistemas sanos, una completa pérdida de raciocinio producto del dolor, es el momento en que vuelven todos los malos recuerdos al tormento, las preguntas cuyas respuestas no satisfarán jamás el grado de incomprensión e incoherencia que encuentran al formularse, que no quisiera haber soportado centellar entre mis sienes. Vienen en auxilio las viejas leyes que rigieran a quien solía ser, los mandatos que protegerme la integridad inflando mi pecho y enalteciendo mi frente, vociferando y propiciando bajezas, exigiendo que se volviera al viejo orden.
Pero, ¿quién vence entre las bases y la novedad? Ninguno. Es que la estructura ya no alcanza para contener a las fuerzas, ya no me basta con ver a través del cristal cómo mis sueños se destrozan, como mi alma se percude y se secan a la luz del abandono mis esperanzas. No quiero volverme hacia atrás y solo dilucidar una linea zigzagueante de caminos que mi instinto de supervivecia me haya obligado a abandonar. ¿Qué hazaña he alcanzado gracias a la precaución? Las noches de insomnio en que los reclamos no callaban, la falta de apetito que a mi sistema colapsaba, la inmensidad de lágrimas que me asaltaban sin discriminar oportunidad, la fortaleza ausente en el caminar.. a eso puede llamársele logro? Puede considerarse el mejor de los consuelos?
No aseguro que mi elección ha de ser la correcta, porque cada vez que mire hacia adentro veré ese hueco sin respuestas, ese pedido de respuestas, ese vacío de tranquilidad. Sin embargo, y quizas yendo a contramano de toda razón, voy al ruedo nuevamente. Y cuál es la razón? Lo que me despierta no se compara con nada que haya experimentado antes, no hubo en mi biografía un sentir tan puro, una plenitud tan poco cuestionada. Palabras de otros no me han llenado tanto, las caricias de otros no han estremecido mis músculos, otras miradas no me han sonrojado, y otras pieles despertado tanto deseo. A paso firme, apuesto la última ficha, aprovecho hasta la ultima chance y sacrifico hasta mi último aliento, ser feliz es premio suficiente, tenerte al lado mío lo vale, aunque me arranque el pellejo y me desangre el alma, TU AMOR LO JUSTIFICA.
Se asemeja mucho a tomar el volumen total de una nube entre las manos, imposible de imaginar y expresar con palabras adecuadas, pero de una añoranza y fantasía que hasta se cree ficcional. Tan convencida llegué a estar de que no llegaría el momento en que lo escucharía de otra voz que no fuera la mía, que no lo modularían otros labios, que fuera quien lo recibiera y no quien lo brindara. Parte de mí aún lo duda, lo cree fruto de alguna deformación onírica, un estado de alucinación esquizoide, supone una falla sináptica sobre los sistemas sanos, una completa pérdida de raciocinio producto del dolor, es el momento en que vuelven todos los malos recuerdos al tormento, las preguntas cuyas respuestas no satisfarán jamás el grado de incomprensión e incoherencia que encuentran al formularse, que no quisiera haber soportado centellar entre mis sienes. Vienen en auxilio las viejas leyes que rigieran a quien solía ser, los mandatos que protegerme la integridad inflando mi pecho y enalteciendo mi frente, vociferando y propiciando bajezas, exigiendo que se volviera al viejo orden.
Pero, ¿quién vence entre las bases y la novedad? Ninguno. Es que la estructura ya no alcanza para contener a las fuerzas, ya no me basta con ver a través del cristal cómo mis sueños se destrozan, como mi alma se percude y se secan a la luz del abandono mis esperanzas. No quiero volverme hacia atrás y solo dilucidar una linea zigzagueante de caminos que mi instinto de supervivecia me haya obligado a abandonar. ¿Qué hazaña he alcanzado gracias a la precaución? Las noches de insomnio en que los reclamos no callaban, la falta de apetito que a mi sistema colapsaba, la inmensidad de lágrimas que me asaltaban sin discriminar oportunidad, la fortaleza ausente en el caminar.. a eso puede llamársele logro? Puede considerarse el mejor de los consuelos?
No aseguro que mi elección ha de ser la correcta, porque cada vez que mire hacia adentro veré ese hueco sin respuestas, ese pedido de respuestas, ese vacío de tranquilidad. Sin embargo, y quizas yendo a contramano de toda razón, voy al ruedo nuevamente. Y cuál es la razón? Lo que me despierta no se compara con nada que haya experimentado antes, no hubo en mi biografía un sentir tan puro, una plenitud tan poco cuestionada. Palabras de otros no me han llenado tanto, las caricias de otros no han estremecido mis músculos, otras miradas no me han sonrojado, y otras pieles despertado tanto deseo. A paso firme, apuesto la última ficha, aprovecho hasta la ultima chance y sacrifico hasta mi último aliento, ser feliz es premio suficiente, tenerte al lado mío lo vale, aunque me arranque el pellejo y me desangre el alma, TU AMOR LO JUSTIFICA.
domingo, 8 de junio de 2014
Brújula
Días como este, en que me hallo ausente, en que mi mérito es transmutar oxígeno en dióxido de carbono y colocarme bajo la ducha, me sorprenden a estas alturas, no es como si me creyera un ente superior al cual las adversidades no la tocan, es suficientemente evidente que aquella aseveración, provenga de cualquier sitio, es completamente ilusoria, pero si algo hacía que mi ánimo tuviese al menos la fantasmagoría de levantarse era la sensación de que lo peor ya pasó. Lejos de mis intenciones esta el equiparar en alguna dimensión lo inerte de mi jornada con aquello, pero si de exterioridad física se trata, la expresión fue bastante parecida.
Invadida por la somnolencia, encontré cada rincón viable de convertirse en centro de mi sueño, no hallé ánimos para emprender ninguno de los planes, siquiera mi responsabilidad de sumergirme entre las letras, no pude, la fuerza vital me abandonó. Por períodos entre 15 y 40 minutos, escindí de mi consciencia, me ganó la atonía y me vi sumida ante el poder de mi inconsciente, que cada vez está menos dispuesto a renunciar al territorio que alguna vez le haya sigo ganado por la plenitud, por la felicidad. Extraño y familiar al mismo tiempo, ya que no me han de resultar desconocidos estas manifestaciones, logro contar varios días en que estas anomalías se presentaran, y la que me resulta interesante es aquella en que abro los ojos, converso con terceros, "despierto", pero tan pronto como me hallo moviendo mis músculos, gesticulando, doy cuenta que no comprendo el motivo por el cual lo hago, estoy desorientada.. todo aquello lo hacia mientras mi consciencia dormía, no habia despertado.
Extraño es que lo haya manifestado en mis propios miembros, familiar es que no era una conducta propiamente mía, era tuya. Cuántas carcajadas me he propiciado fruto de aquellos actos en que con ternura observaba del otro lado de la cama, atendiendo a cada fraseo a veces incoherente, a cada parpadear, a cada movimiento de las extremidades. Viejos tiempos.. He aqui el nudo de mi desorientación.
Mis miembros no me estan jugando una broma, ya que es todo menos jocosa la situación, pero me hallo tironeada por dos extremos tan enfrentados e inconciliables que se hace imposible tomar una determinación sin que una parte de mí se destroce. Episodios en los que solo quiero correr, correr y tocar el timbre, ver esos ojos nuevamente, acariciar ese cabello, sentir esa piel, hacer a un lado mis prejuicios y jugarme la última carta, apostar mi último billete y agotar la última bocanada de fé que tengo en aquello que prediqué el día que te vi por primera vez: Voy a ser Feliz. Y en contraparte, halos de raciocinio en que quisiera arrancar del pecho este dolor, en que me invaden imágenes mentales que revuelven mi estómago, hacen temblar mis rodillas y seducen con llevarme nuevamente hacia el rencor, hacia los deseos más viles y macabros, a cerrar las puertas definitivamente a cualquier posibilidad de reconstruirme, porque ya no soy quien solía ser, porque mucho de lo que me conformaba hoy se encuentra quebrado y difícilmente pueda restaurarse sin grietas.
Es que el tiempo no me ha ayudado, ha pasado poco quizás cronológicamente hablando, pero las agujas del reloj no han logrado jamas delimitar mi tiempo interno. Soy un ser ansioso, no quiero seguir esperando por una señal que me oriente, y paralelamente siento que es lo único que puede quitarme de este entuerto, ya no me siento en uso de mis facultades para lidiar con aquellas consecuencias. Qué más daría yo por ser una eterna creyente, una irresponsable, inimputable cuyas culpas siempre se buscan por fuera, quien responsabiliza al destino de su desdicha y busca en estrellas y santos griales los caminos a delimitar.. Pero no lo logro! Matándome está la incertidumbre, y creo que tal vez más que ello, la responsabilidad que cargaré sobre mis espaldas sea cual fuere aquel camino que tome, aquel que a fuerza de azar o de reflexión se imponga en mi porvenir, todo es producto del cansancio.. Estoy cansada de equivocarme
Invadida por la somnolencia, encontré cada rincón viable de convertirse en centro de mi sueño, no hallé ánimos para emprender ninguno de los planes, siquiera mi responsabilidad de sumergirme entre las letras, no pude, la fuerza vital me abandonó. Por períodos entre 15 y 40 minutos, escindí de mi consciencia, me ganó la atonía y me vi sumida ante el poder de mi inconsciente, que cada vez está menos dispuesto a renunciar al territorio que alguna vez le haya sigo ganado por la plenitud, por la felicidad. Extraño y familiar al mismo tiempo, ya que no me han de resultar desconocidos estas manifestaciones, logro contar varios días en que estas anomalías se presentaran, y la que me resulta interesante es aquella en que abro los ojos, converso con terceros, "despierto", pero tan pronto como me hallo moviendo mis músculos, gesticulando, doy cuenta que no comprendo el motivo por el cual lo hago, estoy desorientada.. todo aquello lo hacia mientras mi consciencia dormía, no habia despertado.
Extraño es que lo haya manifestado en mis propios miembros, familiar es que no era una conducta propiamente mía, era tuya. Cuántas carcajadas me he propiciado fruto de aquellos actos en que con ternura observaba del otro lado de la cama, atendiendo a cada fraseo a veces incoherente, a cada parpadear, a cada movimiento de las extremidades. Viejos tiempos.. He aqui el nudo de mi desorientación.
Mis miembros no me estan jugando una broma, ya que es todo menos jocosa la situación, pero me hallo tironeada por dos extremos tan enfrentados e inconciliables que se hace imposible tomar una determinación sin que una parte de mí se destroce. Episodios en los que solo quiero correr, correr y tocar el timbre, ver esos ojos nuevamente, acariciar ese cabello, sentir esa piel, hacer a un lado mis prejuicios y jugarme la última carta, apostar mi último billete y agotar la última bocanada de fé que tengo en aquello que prediqué el día que te vi por primera vez: Voy a ser Feliz. Y en contraparte, halos de raciocinio en que quisiera arrancar del pecho este dolor, en que me invaden imágenes mentales que revuelven mi estómago, hacen temblar mis rodillas y seducen con llevarme nuevamente hacia el rencor, hacia los deseos más viles y macabros, a cerrar las puertas definitivamente a cualquier posibilidad de reconstruirme, porque ya no soy quien solía ser, porque mucho de lo que me conformaba hoy se encuentra quebrado y difícilmente pueda restaurarse sin grietas.
Es que el tiempo no me ha ayudado, ha pasado poco quizás cronológicamente hablando, pero las agujas del reloj no han logrado jamas delimitar mi tiempo interno. Soy un ser ansioso, no quiero seguir esperando por una señal que me oriente, y paralelamente siento que es lo único que puede quitarme de este entuerto, ya no me siento en uso de mis facultades para lidiar con aquellas consecuencias. Qué más daría yo por ser una eterna creyente, una irresponsable, inimputable cuyas culpas siempre se buscan por fuera, quien responsabiliza al destino de su desdicha y busca en estrellas y santos griales los caminos a delimitar.. Pero no lo logro! Matándome está la incertidumbre, y creo que tal vez más que ello, la responsabilidad que cargaré sobre mis espaldas sea cual fuere aquel camino que tome, aquel que a fuerza de azar o de reflexión se imponga en mi porvenir, todo es producto del cansancio.. Estoy cansada de equivocarme
jueves, 22 de mayo de 2014
Muerta
Me hallo donde no quisiera volver, donde no consentí venir, al sitio donde hartos esfuerzos hice para no pisar, pero siempre resulta así mi andar, en este amargor. Ya ni el sonido de la lluvia sobre las tejas calma mi pulso, ni el choque de mis botas con el charco ni el agua drenando entre mis cabellos, empapando mi entereza y arrastrando hasta el suelo los vestigios de quien alguna vez fui.
Es lo que sucede cuando ya no quedan más que restos putridos, en eso me convertí.. me convirtieron. Drenaron de mí a costa de engaños y manipulación todo aquello en lo que creía, lo que defendía, mis convicciones, mis principios, mi identidad. Me arrebataron la bondad, el interes en las personas, mis ideas, mis ambiciones, mis valores, el amor por la vida. Hasta las lágrimas me robaron, porque ya no tengo fuerzas siquiera para llorar, solo gritos ahogados salen de mí, desgarrados, qué solo articulan una pregunta: ¿Por qué?
Por qué no valoraron todo lo que sacrifiqué, por qué no me dijeron que no era correspondida, por qué no me dejaron ser libre cuando pudieron, por qué se rieron de mi, por qué tuve que sentir ese amor enfermo, por qué debo sentir este dolor..
Lo particular es que en esta oportunidad no tengo deseos bondadosos, no tengo buenos deseos, ni auguro un buen porvenir, ¿cuál será la causa? Simplemente no lo logro, no concibo preveer el bienestar futuro de quien no ha podido siquiera darme un buen presente, de quien no ha entendido jamás el concepto de reciprocidad, de quien nunca ha hecho honor a la paciencia y lealtad que le han conferido, ni tampoco a la contención y comprensión con que se lo ha tratado..
ME MATÓ, mató todo lo que era, la persona que me esforcé y enorgullecí de haber alcanzado ser, se llevó hasta la última gota de mi esencia, todos mis progresos, mis méritos, mi salud, mi ingenuidad. Es por eso que ya no reconozco mis deseos, porque ya no sé por qué respiro, por qué camino, por qué sigo viviendo sin vivir, andando sin saber hacia dónde, llorando sin lágrimas, gritando sin voz.. Ya no soy, ya no existo, ya no hay un Yo, no hay un Hoy, no hay Ayer, no hay Mañana, no hay quien busque avanzar, ni recordar, ni continuar porque ya no existe un Quién, no existe Natasha.
Y cómo ya la eliminaron, sólo resta este dolor, este hueco vacío que parece nunca se sellará, y este solo pide no hacerle honor a una sola persona. Ya que Natasha no existe, no existe más su condescendencia, y ahora solo se alberga en ese cuerpo inerte la esperanza de que la lluvia no cese, que cada golpe del viento te traiga su recuerdo como una punzada, que cada charco refleje tu propia miseria, que nunca olvides ese nombre, y que esas 7 letras te duelan de por vida, porque más injusto que hacerme sufrir y asesinarme sería que vos no sintieras ni una gota de remordimiento.
Es lo que sucede cuando ya no quedan más que restos putridos, en eso me convertí.. me convirtieron. Drenaron de mí a costa de engaños y manipulación todo aquello en lo que creía, lo que defendía, mis convicciones, mis principios, mi identidad. Me arrebataron la bondad, el interes en las personas, mis ideas, mis ambiciones, mis valores, el amor por la vida. Hasta las lágrimas me robaron, porque ya no tengo fuerzas siquiera para llorar, solo gritos ahogados salen de mí, desgarrados, qué solo articulan una pregunta: ¿Por qué?
Por qué no valoraron todo lo que sacrifiqué, por qué no me dijeron que no era correspondida, por qué no me dejaron ser libre cuando pudieron, por qué se rieron de mi, por qué tuve que sentir ese amor enfermo, por qué debo sentir este dolor..
Lo particular es que en esta oportunidad no tengo deseos bondadosos, no tengo buenos deseos, ni auguro un buen porvenir, ¿cuál será la causa? Simplemente no lo logro, no concibo preveer el bienestar futuro de quien no ha podido siquiera darme un buen presente, de quien no ha entendido jamás el concepto de reciprocidad, de quien nunca ha hecho honor a la paciencia y lealtad que le han conferido, ni tampoco a la contención y comprensión con que se lo ha tratado..
ME MATÓ, mató todo lo que era, la persona que me esforcé y enorgullecí de haber alcanzado ser, se llevó hasta la última gota de mi esencia, todos mis progresos, mis méritos, mi salud, mi ingenuidad. Es por eso que ya no reconozco mis deseos, porque ya no sé por qué respiro, por qué camino, por qué sigo viviendo sin vivir, andando sin saber hacia dónde, llorando sin lágrimas, gritando sin voz.. Ya no soy, ya no existo, ya no hay un Yo, no hay un Hoy, no hay Ayer, no hay Mañana, no hay quien busque avanzar, ni recordar, ni continuar porque ya no existe un Quién, no existe Natasha.
Y cómo ya la eliminaron, sólo resta este dolor, este hueco vacío que parece nunca se sellará, y este solo pide no hacerle honor a una sola persona. Ya que Natasha no existe, no existe más su condescendencia, y ahora solo se alberga en ese cuerpo inerte la esperanza de que la lluvia no cese, que cada golpe del viento te traiga su recuerdo como una punzada, que cada charco refleje tu propia miseria, que nunca olvides ese nombre, y que esas 7 letras te duelan de por vida, porque más injusto que hacerme sufrir y asesinarme sería que vos no sintieras ni una gota de remordimiento.
jueves, 8 de mayo de 2014
Last one
Ha pasado anteriormente, y no sé si sea la sorpresa, o el momento, todos los recuerdos que quedan impresos, pero siento estremecer. Tiemblan cada uno de mis músculos, consiguiendo aún así un mínimo dominio de las falanges para poder encontrarme tipeando. Frío corriendo por la espalda, lágrimas brótando y bañando las mejillas, un nuevo agujero en el pecho.
Torpe fue mi reacción, me vi presa de la impaciencia, la ansiedad no siempre es buena consejera. Sola, buscando refugio en la oscuridad, clamando a las deidades por fortaleza, por contener todos los lamentos guardados a presión dentro de mí que pugnan por dominarme. Rogué inutilmente por compostura, por conciliar el sueño cuando menos unas horas, no era demasiado. Pero el teléfono seguía sin sonar y no había donde depositar esta amargura que me causa repulsión.
Formulé aquello que no quería, me ruborizo con solo tenerlo en cuenta, sólo imaginar nuevamente esas noches en vela, esas reacciones reflejos, la ausencia de dicha, nuevamente soltando la felicidad. Me resistí a la idea de pasar mis días nuevamente de esta manera, sintiendo este dolor, encontrando nuevamente vacío el lugar junto a mí, como si no hubiese destino alguno distinto al que siempre me golpea en la cara.
No obstante, fui cobarde. No me atrevo a ver de inmediato esa respuesta, sea cual fuere, porque aunque mi expectación ha de inclinarse las más de las veces por el escenario trágico, nunca se puede dimensionar, a pesar de las reiteradas veces que se atraviesa, la tortura que nos depara el porvenir.
Ya que he de padecer de todas formas, ha imperado el deseo de concederme un último momento de credulidad, de falso sosiego, una última noche de buenos recuerdos sin teñir de rencor, un último sueño esperanzador. Me he concedido las últimas lagrimas injustificadas, el último halo de sospecha, una última estimación. Y a pesar de que te quiero de la forma en que no hubiese deseado jamás, el destino es irrevocable, vos no a mi.
Torpe fue mi reacción, me vi presa de la impaciencia, la ansiedad no siempre es buena consejera. Sola, buscando refugio en la oscuridad, clamando a las deidades por fortaleza, por contener todos los lamentos guardados a presión dentro de mí que pugnan por dominarme. Rogué inutilmente por compostura, por conciliar el sueño cuando menos unas horas, no era demasiado. Pero el teléfono seguía sin sonar y no había donde depositar esta amargura que me causa repulsión.
Formulé aquello que no quería, me ruborizo con solo tenerlo en cuenta, sólo imaginar nuevamente esas noches en vela, esas reacciones reflejos, la ausencia de dicha, nuevamente soltando la felicidad. Me resistí a la idea de pasar mis días nuevamente de esta manera, sintiendo este dolor, encontrando nuevamente vacío el lugar junto a mí, como si no hubiese destino alguno distinto al que siempre me golpea en la cara.
No obstante, fui cobarde. No me atrevo a ver de inmediato esa respuesta, sea cual fuere, porque aunque mi expectación ha de inclinarse las más de las veces por el escenario trágico, nunca se puede dimensionar, a pesar de las reiteradas veces que se atraviesa, la tortura que nos depara el porvenir.
Ya que he de padecer de todas formas, ha imperado el deseo de concederme un último momento de credulidad, de falso sosiego, una última noche de buenos recuerdos sin teñir de rencor, un último sueño esperanzador. Me he concedido las últimas lagrimas injustificadas, el último halo de sospecha, una última estimación. Y a pesar de que te quiero de la forma en que no hubiese deseado jamás, el destino es irrevocable, vos no a mi.
domingo, 23 de marzo de 2014
Unos meses y van..
Lo cierto en este punto ciego es una mezcla de inexactitudes y conjeturas varias que me llenan de constricción en el estómago, de un desasosiego que me recorre la columna en forma de escalofrío y no me permite a pesar de mis esfuerzos colocar la mirada en distracción alguna.
Es que no logro evitar desoir a la voz de mi percepción, de esa hipersensibilidad que muchas veces quisiera no poseer o al menos restarle unos cuantos créditos. Son como estos los momentos en que estallaría de dicha solo con la posibilidad remota de sumergirme en la ignorancia total, de ser parte del común denominador de quienes desconocen y no se preocupan en conocer, de quienes la sola ausencia de perturbación les es condición suficiente para bajar la guardia y contentarse con la cuenta regresiva hacia una nueva bofetada.
Mi psique y mis músculos maltrechos dan testimonio vivo de lo que he sido forzada a soportar, al modo indecoroso y hasta ignominioso en que lucho contra esta entidad interna que quiéreme arrastrar hacia lo más oscuro y repugnante de mis impulsos, de lo que a gritos me grita la consciencia y que me persiguiese hasta en las más indeseosas pesadillas. Pero al llevar a cabo todo ese esfuerzo sobrehumano, al desobedecer a lo esencialmente propio, al darle la espalda a todo aquello que me ha definido, qué es exactamente lo que he ganado?
Solo he aprendido a contar de a decenas los espacios vacíos, a registrar en calendarios las ausencias, a dar cuenta de nuevas e incrementadas restricciones. Cada vez son más las ocasiones en que me debo de ocultar, en que corro con las prisas de no ser descubierta, de fugarme como criminal pagando por una culpa que no me pertenece. De qué trofeo puedo jactarme si todo lo que hago es reprimirme?
El tiempo que transcurre ya no sabe qué contestar cuando le pregunto si esto lo vale, si realmente el sacrificio y el empeño que cada vez me cuesta más sudor y lágrimas será recompensado por aquella dicha que anhelo.
Lo que me ha enseñado este transcurso de los días es que la palabra "Justo" no ha sido ni será un concepto que jamás haya de ajustarse a mi cotidianeidad, porque no hubo nadie que haya dado cuenta de lo que pesa llevar estos zapatos, de lo mucho que cuesta caminar con esta piedra encadenada a los tobillos, ni de cómo se logra continuar a pesar de saber de facto que esas voces no van a callar, que la tortura no termina, sólo se oye un poco más bajo..
Es que no logro evitar desoir a la voz de mi percepción, de esa hipersensibilidad que muchas veces quisiera no poseer o al menos restarle unos cuantos créditos. Son como estos los momentos en que estallaría de dicha solo con la posibilidad remota de sumergirme en la ignorancia total, de ser parte del común denominador de quienes desconocen y no se preocupan en conocer, de quienes la sola ausencia de perturbación les es condición suficiente para bajar la guardia y contentarse con la cuenta regresiva hacia una nueva bofetada.
Mi psique y mis músculos maltrechos dan testimonio vivo de lo que he sido forzada a soportar, al modo indecoroso y hasta ignominioso en que lucho contra esta entidad interna que quiéreme arrastrar hacia lo más oscuro y repugnante de mis impulsos, de lo que a gritos me grita la consciencia y que me persiguiese hasta en las más indeseosas pesadillas. Pero al llevar a cabo todo ese esfuerzo sobrehumano, al desobedecer a lo esencialmente propio, al darle la espalda a todo aquello que me ha definido, qué es exactamente lo que he ganado?
Solo he aprendido a contar de a decenas los espacios vacíos, a registrar en calendarios las ausencias, a dar cuenta de nuevas e incrementadas restricciones. Cada vez son más las ocasiones en que me debo de ocultar, en que corro con las prisas de no ser descubierta, de fugarme como criminal pagando por una culpa que no me pertenece. De qué trofeo puedo jactarme si todo lo que hago es reprimirme?
El tiempo que transcurre ya no sabe qué contestar cuando le pregunto si esto lo vale, si realmente el sacrificio y el empeño que cada vez me cuesta más sudor y lágrimas será recompensado por aquella dicha que anhelo.
Lo que me ha enseñado este transcurso de los días es que la palabra "Justo" no ha sido ni será un concepto que jamás haya de ajustarse a mi cotidianeidad, porque no hubo nadie que haya dado cuenta de lo que pesa llevar estos zapatos, de lo mucho que cuesta caminar con esta piedra encadenada a los tobillos, ni de cómo se logra continuar a pesar de saber de facto que esas voces no van a callar, que la tortura no termina, sólo se oye un poco más bajo..
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