Poco a poco quise probar límites, volver típico lo inusitado y timonear por momentos el rumbo de mi porvenir, utopianamente mío el anhelo siquiera de poseer el control, de controlar los índices de riesgo y caer de brazos abiertos y ojos bendados hacia un "No sé".
Será que invertí demasiado tiempo pasado en forjar algo que ahora no llega? Será que me apresure por demás en asemejarme a algo que no quiero ser? Será que el plan que repito entre mis lóbulos noche tras noche, el cantito y el recitado de versos que incesantemente intento memorizar no quiere concretarse al despertar cada mañana? ESTOY ERRANDO?
Día con día durante 4 lustros he de hacer imágenes mentales, pero no de mis propios sitios de ambición, de las propias zonas de confort, de las necesidades a cubrir para la subsistencia, sino que se ancló entre las murallas de mi Yo el condicionamiento simple:
Mí | haciendo
Día con día durante 4 lustros he de hacer imágenes mentales, pero no de mis propios sitios de ambición, de las propias zonas de confort, de las necesidades a cubrir para la subsistencia, sino que se ancló entre las murallas de mi Yo el condicionamiento simple:
Mí | haciendo
Papá
Mamá
Abuela
Abuelo
Tíos
Amigos/as | Reaccionando
Novio/a
Sexo
Maestros
Profesores
Cosmos
Qué clase de biología sobrevive a un esquema tan cerrado? Cómo es que queriendo conformar a todos no se logra satisfacer a ninguno?
Quisiera encontrar un mantra, un epígrafe, medio renglón o al menos una letra o signo o símbolo que me marque que al menos una marca he dejado, que no fui tan desechable, tan descartable e utilizable, que salvé una vida, que dí vía libre a una idea, abrí un pulmón, dejé una gota de sangre correr, iluminé un rincón, le puse voz a un sentimiento, contuve una emoción, dí vía libre a una fantasía, giré una llave, dí el envión para subir un escalón.
En la carrera por la felicidad agena, la narcisista se hace a un lado, se marcha quebrada y cansada de luchar contra la ambición inconcretable de obtener satisfacción por via de terceros.
Solo queda un terreno árido e infértil donde nada volverá a brotar, o de no ser así, sin paciencia ni fortaleza suficiente para revivirlo.