martes, 10 de diciembre de 2013

Ha por mí

Sean quizás las canciones que escucho deliberadamente para despertar o profundizar el sentir esporádico que me invade, sea el insomnio que asoma en un nuevo amanecer, sea el hambre de explicaciones y fundamentos a todo lo que absorta observo y no logro ubicar su punto de origen, sea la inmediatez con que el tiempo escapa de mis manos, o sea la película que inevitablemente encuentro como consuelo, lo cierto es que me detuve. Hice un parate en el momento del quiebre, con o sin intención, la revisión de los actos en pos de una proliferación no siempre resulta en una superación de obstáculos, a veces, solo se logra dimensionar que no los saltamos, sino que los llevamos arrastrando del tobillo. El pesar es el mismo, sólo cambia el entorno.
Cambia el clima, cambia la gente, el suelo, hasta el oxígeno, pero ese palo en la rueda sigue haciendo chispear el asfalto, sigue provocando que de tanto en tanto tambaleemos y temamos una inminente caída.
Con el cronómetro puesto en no más de 5 días hacia atrás, he dado con hallazgos teñidos de una lucidez y brillantez tan desconocida como novedosa dentro de las paredes de mi humanidad, cayendo en que mi instinto autoconservador no siempre es malo, y aunque por momentos se contradiga con la concepción amplia de su función no obstante lo logra: sigo de pie, sigo caminando, el modo es el menos importante. No sacié mi energía pulsional a 0, no llegue a la inanimación. La identificación del patrón posibilitó la toma de medidas para su inhibición y la parcial perdida de conteo de minutos, de días, de meses en que se prolonga mi actualidad.
Sin embargo, son estas noches de sosiego, de indecisión, de pensamientos constantes los que truncan el precario logro del que me he valido para continuar abriendo los ojos en cada despertar, que han impulsado a mi estructura para erguirse, que han abierto mi garganta para vociferar alguna estrofa ferozmente desafinada al ritmo de la caída del agua sobre mis extremidades.
En la espera del alba solo se me ocurren preguntas que no tienen respuestas, que solo se valen de espacios en blanco, de ambigüedades, malos entendidos, especulaciones y falsas ilusiones, Me sobrecargo de duda y de desesperación, miro a la luna y clamo por una frase, una confesión, una decisión que termine con los interrogantes, con la tela de falsa continuidad que cubre mi existencia como un velo opresor que no me permite respirar, no me permite avanzar, que aprieta cada centímetro de la piel apelmazando los brazos y contrae los músculos hasta fisurar los huesos, y que no me permite quitar ese pesar que pende sobre mis espaldas: "NATASHA ES TU CULPA".
Harto sabido es que el orgullo lo puede más, es un ejercito que se alía de lo más originario y animal de uno mismo, pero ya no encuentro modo alguno de que me supla la insaciable falta de concreción que atraviesa mi cotidianeidad, no logro que esfume de mi mente todas aquellas preguntas que cada mañana espero sean contestadas, ni que fulmine con odio lo que me queda de alma para dar por putrefacta a las últimas migajas de esperanza que se albergan en el rincón más remoto de mi intimidad.
Pese a mi despojo y lo andrajoso de mi paso, no voy a dar un paso más, estoy a tres pasos de la punta del abismo y a cuatro de la primera respuesta, no volveré a arriesgar mi frágil unidad, tantas veces remendada y rectificada por una respuesta que quizás no supla la totalidad de mis incertidumbres.
Por primera vez, estoy dispuesta a no avanzar, el hartazgo me ha corroído las venas y hervido la sangre, mi vulnerabilidad fue infinitas veces atentada y abusada, esta vez no volverá a ocurrir. Solo abogo por el buen pensar de quien corresponde a brindarme y brindarse una decisión, porque aunque sólo quien lloriquea e indaga una servidora, aquello que se contrate sobre la mesa no discriminará a quién lastimar..

martes, 26 de noviembre de 2013

Misery loves company

El asunto que me aqueja hoy, que me acongoja, que me anuda la garganta y me amarga el gusto casualmente no me es propio. No me identifico con sus manifestaciones ni patrones conductuales, y es por ello que me siento poseedora de la mayor de las fortunas ya que, sorprendentemente la vulnerabilidad por la que me caracterizo no se vale de ello, sólo me involucra a mí a mis demonios internos, a mis expectativas respecto a mi propia composición, no requiero de terceros en acción para martirizarme.
Pero un tópico que me pareció siempre alucinante es el de la soledad en el resto de la masa, cómo impacta en los otros aquella situación particular por que la es natural atravesar en alguna  ocasión. En el azaroso pasaje a través de nuestra cronología nos cruzamos constantemente con pruebas que no requieren de la intervención de pares o, incluso, en las que es inútil, porque más allá de lo familiar que suena la idea de cooperación mutua, parte de lo que somos es un aparato individual, regido por propias leyes internas biológicas que necesita de constituirse de cierta independencia para marcar la propia subjetividad.
Es una práctica que he materializado en la mayor parte de mis días, pocas y contadas son las ocasiones en que recuerdo haber solicitado y emprendido en búsqueda de una guía, aprobación o colaboración, me he arriesgado y el agua me ha llegado al cuello cientos de veces por motus propio, y del mismo modo he debido resurgir de los abismos de la desidia  y desesperación, de la enfermedad y la ignominia, ¿pero cómo es que toda aquella reconstrucción del propio organismo puede ser tan sencillo a mi parecer y tan temido por los externos?
Veo el pánico en sus ojos, la inervación de sus nervios, el dolor de sus músculos y el desanimo y resignación en sus palabras, pero si no es el estado mortal de nadie, si es un asunto pasajero, ¿por qué se teme más a ello que a la propia enfermedad, a perecer, a la fatiga y a la putrefacción? ¿Cómo se llega al punto de que el sufrimiento  es la concepción reinante a la hora de citar un camino a la plenitud personal? ¿Cómo "plenitud personal" debe involucrarse con el ser seguidos, perseguidos o apoyado por otros?
No me creo un ser excepcional, sufro y persigo las mismas expectativas, soy parte del común denominador que fantasea con un compañero de camino, pero aún así no logro ignorar que merezco algo que no me dé más pesar del que ya he atravesado.
Puedo llegar a esbozar una respuesta para esa particularidad que me caracteriza: tengo en claro que mi única enemiga, el ente destructor de mi porvenir, soy yo. CONVIVO EN MI INTERIOR CON LO MÁS DESASNABLE DE LA HUMANIDAD. Soy la unica que conoce mis debilidades y fragilidades al punto de torturarme y atormentarme con ellas desde el aura hacia el crepúsculo. Quizas sea por ello que no le otogo a nadie el poder de destrozarme, que tomo las decisiones antes que las tomen por mí, que me calzo los pantalones largos y decreto cuáles serán los próximos pasos antes de que me arrasten de los tobillos hacia el destino contiguo. NO CREO QUE SEA LO MEJOR, PORQUE EL ENEMIGO DUERME, COME, SE BAÑA E INTERVIENE CONMIGO Y GRACIAS A MÍ, pero al menos sin expiar culpar a terceros siento que tomo el rumbo de mis desgracias..

miércoles, 20 de noviembre de 2013

STOP WONDERING!

Puede que mis metáforas se simplifiquen, mi prosa se empobrezca y mis frases se acorten o no sepan expresar la profundidad de mis palabras, pero a pesar del estado de disgusto, de la incorformidad, del exceso del recuerdo y del incesante sinsabor de mi actualidad, no me hallo en condiciones tangibles de volver a ser quien era. 
Pasa de tanto en tanto, un nuevo contratiempo, una nueva frustración, y una tormenta de ideas, de nuevos vocablos y paralelismos con momentos anteriores, pero en esta ocasión sólo hubo una única consecuencia concreta: la humedad de mis mejillas, la nubosidad de mis ojos, el temblor de mis extremidades. Por momentos viene a mi la idea de que, la inverosimilitud de mis actos deliberadamente me arrojan al mismo sitio, de alguna forma, algún rincón, una porción de tejido, una célula se satisface a raíz de ello. Quizás fuera contraproducente ese modo de concebir las realidades que atravieso, pero es el único modo en que consigo breves lapsos de paz. No puedo permitirme creer que todo es obra del azar, de un designio, de una carga karmatica, no soy el centro de las energías que domina el aire, el oxígeno no fluye únicamente a mis pulmones, el sol no fue creado para acalorarme. 
Debe ser inducido, este continuo estado de desorientación, de individualidad y soledad, de falsas fortalezas y pseudo comprensión, debo ser quien emite las falsas señales, gesticulaciones confusas y mensajes subliminales, no puedo solo encontrarme cara a cara con las negaciones porque si. 
No quisiera echar culpas y emitir juicios, y es la razón por la que busco desahogar mi dolor haciéndome responsable de todos los espacios en blanco, las voces ahogadas, las palabras vacías, porque a pesar del tránsito acelerado en que me veo envuelta hace años, no encuentro forma aún de lograr lidiar con él, de manejar mis ansiedades y eliminar los terrores que devienen con cada puesta de sol. No logro dejar de esperar la sorpresa, de creer que aún es posible atestiguar una excepción, que merezco oír un pedido de redención.
Quisiera hacer oídos sordos a mis deseos incontrolables, pero poco a poco me encuentro con ellos y provocan que los límites se acoten más, que los músculos se contraigan, el pulso se acelere, la respiración se entorpezca y que las mejillas se humedezcan. Quiero escucharlo, quiero sentirlo, quiero sentir su mano rodeando mi cuello y acariciando mi nuca, quiero que me quiera otra vez..

lunes, 2 de septiembre de 2013

I get it, I'm crap!

A esta altura de las circunstancias me puedo encasillar entre la media o moda o mediana, no me interesa el término en cuestión, de la masa popular para quienes todos los caminos parece llevar tanto a ningún como a cualquier sitio menos el deseado; me hallo atónita y atudida por el escenario, veo incendiarse el telón, aquel que le daba pie al inicio de mis actos en la cotidianeidad de mi existir, ya no hay nada que delimite lo que se ve de lo que hace, y presumo que ese es el meollo de mi ineficacia, de mi falta de mjuicio.
Poco a poco quise probar límites, volver típico lo inusitado y timonear por momentos el rumbo de mi porvenir, utopianamente mío el anhelo siquiera de poseer el control, de controlar los índices de riesgo y caer de brazos abiertos y ojos bendados hacia un "No sé".
Será que invertí demasiado tiempo pasado en forjar algo que ahora no llega? Será que me apresure por demás en asemejarme a algo que no quiero ser? Será que el plan que repito entre mis lóbulos noche tras noche, el cantito y el recitado de versos que incesantemente intento memorizar no quiere concretarse al despertar cada mañana? ESTOY ERRANDO?
Día con día durante 4 lustros he de hacer imágenes mentales, pero no de mis propios sitios de ambición, de las propias zonas de confort, de las necesidades a cubrir para la subsistencia, sino que se ancló entre las murallas de mi Yo el condicionamiento simple:
Mí                   | haciendo

Papá
Mamá
Abuela
Abuelo
Tíos
Amigos/as        | Reaccionando
Novio/a
Sexo
Maestros
Profesores
Cosmos

Qué clase de biología sobrevive a un esquema tan cerrado? Cómo es que queriendo conformar a todos no se logra satisfacer a ninguno?
Quisiera encontrar un mantra, un epígrafe, medio renglón o al menos una letra o signo o símbolo que me marque que al menos una marca he dejado, que no fui tan desechable, tan descartable e utilizable, que salvé una vida, que dí vía libre a una idea, abrí un pulmón, dejé una gota de sangre correr, iluminé un rincón, le puse voz a un sentimiento, contuve una emoción, dí vía libre a una fantasía, giré una llave, dí el envión para subir un escalón.
En la carrera por la felicidad agena, la narcisista se hace a un lado, se marcha quebrada y cansada de luchar contra la ambición inconcretable de obtener satisfacción por via de terceros.
Solo queda un terreno árido e infértil donde nada volverá a brotar, o de no ser así, sin paciencia ni fortaleza suficiente para revivirlo.

lunes, 17 de junio de 2013

L dopa

Pensar que hasta hace unas hojas atrás en el calendario creía que el mundo se derrumbaba sobre mis sienes, que el aire parecía poblado de monóxido de carbono, sentía mi garganta cerrarse y mis gritos ahogarse ante la desesperación que provoca una nueva desilusión, una nueva falla en el sistema de ejecución de mis excéntricos modos de enfrentar la soledad.
Resultaba muy remoto en aquel momento atravesar esta fase en la que, si bien no me hallo ni reconozco en el espejo, en mis calzados, en mis ropas ni en las palabras que esbozo, doy por sentado que los actos no son ni fueron ni serán de magnitud semejante para replantear mi existencia completa. Qué ha pasado? Es lo que me pregunto, al parecer cada nueva caída aniquila todas mis facultades en un período relativamente corto y se reordenan, reorganizan y coordinan nuevamente para andar, para deambular, para que la maquinaria continúe funcionando como único fin sin detenerse a analizar hipotetizar o teorizar sobre el por qué.
Asumo, creo que un poco aliviada, que las sucesión de momentos de infortunio, frívolos o no, han impreso dentro de mí un modus operandi aplicable, han establecido un propio plan de contraataque a modo de procedimiento decretado por el comité de crísis. Tengo la impresión de ello ya que no ha transcurrido demasiado entre fin de uno y comienzo de otro, brevemente se presentó otro momento de incógnita, de interrogantes vacíos, de frases sugerentes y de hechos poco concretos. Nuevamente se presentan ante mi una serie de hechos aislados que suponen tener un nexo conductor que me lleva nuevamente hacia el papel culpable, hacia quien pudre todo lo que toca.
Y si los hechos se repiten, y si las emociones se trastocan, si las pulsaciones suben, si el pulso tiembla, si los valores compiten y los juicios se entremezclan al igual que usualmente lo hacen... por qué la quietud? Por qué la calma? Por qué la falta de autocompasión? POR QUÉ LA FALTA DE CULPA?
Creo conocer la respuesta..
Años enteros me he preguntado y repreguntado, revisado, analizado, descompuesto frases en palabras, en silabas, las he mezclado y remezclado, leido entre lineas, redefiniendo por sinónimos o antónimos, desprestigiado y modificado mis formas, mis vocablos, incluso mis reacciones más instintivas, animales, incontrolables desde el punto de vista consciente-racional, y aún así que he obtenido?
Sólo he sido recompensada con mayores exigencias, mayores restricciones y prohibiciones, nuevas ordenes que cumplir, palabras que callar, fábulas que crear y momentos en que llorar. He sido relegada al rincón más oscuro de la habitación, donde debía dedicarme a asentir y sonreir cuando me fuere solicitado, a guardar mis ideas y repetirlas mentalmente para poder volcarlas en papel en los momentos de soledad, a no pelear por lo que creía justo para mí y a creer que "opinión" y "egoísmo" son la misma palabra.
ME ENCUENTRO CANSADA de derivarme hacia el último lugar de la escala de prioridades, de vivir para quien no vive por mi, de complacer sin ser complacida, de acompañar sin ser acompañada, de brindar hasta lo que no tengo y sacar fuerzas de donde no hay por quienes no son capaces ni de desearme "suerte"; cansada de que me quieran sólo cuando me hallo derrotada y desganada, que me odien cuando sonrío o me encuentro feliz, que busquen en mí un "si" cuando solo me devuelven "no", NO SOPORTO SER LA ÚNICA QUE SE ESFUERZA Y AÚN ASÍ SER A QUIÉN CULPAN CUANDO LAS COSAS SALEN MAL.
Es el día de hoy en que, por primera vez en años, tengo la consciencia tranquila. He corrido cuando me mandaron correr, he escuchado cuando me mandaron escuchar, he aconsejado cuando me fue pedido aconsejar, he abierto las puertas de mi casa, de mi familia, de mi intimidad, NO MEREZCO REPROCHE ALGUNO.

lunes, 3 de junio de 2013

Los golpes ya no fortalecen..

No era mucho pedir, mis ambiciones aprendieron a moderarse con el correr de las lágrimas, el vaciamiento de mi alma y mi debilidad emocional que en lugar de acotarse, parece ser cada vez más invasiva en mis espacios personales.
Aprendí a ver de forma menos crítica a las metas cortas, me adecué a ellas, eran mi último bastión, el último pelotón para mandar al campo de batalla. Fui con las armas quizás demasiado a la vista, reaccionando tal vez de un modo predecible o, de no serlo, al menos probable, legible, esperable.
Ya había preparado los distintivos para colocar en el territorio que ambicioné conquistar, pero que a mi vista ya me pertenececía.. PRIMER ERROR.
Ignoré por completo mi percepción de realidad, sumergiéndome en un océano de supuestos y conjeturas teñidas de las mejores intenciones pero poco-probables-de-concreción. Qué puedo decir? Me embriagó, me mareó, me mostró una paleta de colores que ya no sabía que seguían existiendo.. me encontraba inmersa en un sueño eterno del que no podía ni quería regresar;
Estaba mal que quisiera, de una vez por todas, tener la frente en alto y salir victoriosa? Estaba mal crear una lista de próximas metas que podía llegar a lograr? Estaba mal creerme capaz de lograr cualquier asunto que me propusiera? Era erróneo sonreir sólo con recordar? Era erróneo sentir que mis pasos no tocaban el suelo  y que, en su lugar, eran saltos entre nubes? ERA TAN ERRÓNEO CREER QUE PODÍA SERME DEVUELTO TODO AQUELLO QUE SUPE DAR EN EL PASADO Y QUE NUNCA FUE RETRIBUÍDO?
ERA ERRÓNEO CREER QUE YA HABÍA PAGADO Y CON CRECES EL DOLOR QUE PUDIERA HABER CAUSADO?
Sea como fuese, aquí estoy otra vez, desgarrada, destrozada.. PERDEDORA. Siento que, aunque me invada un deseo incontenible y una necesidad urgente, ya no puedo volver a entregarme al llanto. Ya lloré, lloré por todas mis artimañas y artificios que he creado para protegerme y que no funcionaron, lloré por todas las ilusiones que me han roto, lloré por cada una de las veces que he caído en el fango, lloré por cada vez que no pude levantarme, lloré por cada nudo que se constituyó en mi garganta, lloré por cada crisis nerviosa, lloré por cada temblor y contracción que afectó a mis pantorrillas y a mi pecho mientras hacía un esfuerzo sobrehumano por volver a respirar, lloré por cada gota de sudor que hubo empapado mi frente mientras contenía la cólera cerrando los puños y apretando los dientes hasta sangrarme las encías, lloré por los amigos que no saben escucharme, lloré por los amigos que perdí en el afán de convertirlos en mis almas gemelas, lloré de bronca, de asco y de resignación al verme otra vez llorando, al saberme vencida, al dar cuenta de mi fragilidad innegable, de mi incontenible manía de querer ser más de lo que estoy destinada a ser, de creerme digna de vivir en paz, de dejar atras el tormento y la desesperación, LLORÉ POR MI CREENCIA ESTÚPIDA DE QUE LA REALIDAD NO IBA A VOLVER A DEVOLVERME CON UNA CACHETADA A MI LUGAR ENTRE LA REPUGNANCIA Y CARROÑA, ENTRE LOS DESPERDICIOS DE QUIENES LOGRAN LA FELICIDAD.
Nuevamente, aunque luché con todas mis fuerzas hasta el último minuto contra lo imposible, no soy más que despojos, soy el vestigio de quien solía ser. Ya no soy Natasha, no soy nada que se le parezca tampoco porque los golpes ya no me fortalecen, me ablandan y me devuelven a la vulnerabilidad que nunca quise poseer..

sábado, 12 de enero de 2013

Predecible

Me culpo, culpo al ocio y al poco gasto de energia el arrojarme basura constantemente..
 ¡He vuelto! Aca estoy nuevamente, ahora que no hay teorias que memorizar, examenes que preparar, notas que revisar ni casillas de mail actualizandose cada 13 segundos, tengo el control total, tengo el poder.
Por meses me vi recluido a un simple soplo de inseguridad, a una voz confusa y borrosa, hasta casi indiferente que siempre vaticina lo peor, el peor pronostico.. ¿Acaso no era obvio? No voy a renunciar jamas a ello, cómo habria de dejar aquello en lo que soy brillante- me ofenden de creerlo.
No debi sortear mucho o realizar asociaciones descabelladas, afortunadamente o desgraciadamente para mi cuerpo, para mi salud.. para "mi" (pongámoslo de ese modo), el azar ha llevado su cometido con una excelencia digna de ovación.
Poco a poco me establezco como la unica voz que rige su comportamiento, soy a quien ama y odia, a quien teme y a quien recurre, de quien huye y en quien se refugia. En quienes solia apoyarse ya no encuentra respuestas, todos estan inundados de problemas que yo califico como "mas graves", ahorrando que se obtenga una potencial solución, abriendome camino hacia un indefinido periodo de tortura, reproches y noches como esta, completamente negras y vacias de sueños.
Por momento hasta siento lastima, de su falsa fortaleza, de su forzado orgullo, de la imagen de yo-puedo-todo  pero no puedo evitar mofarme de sus lagrimas sinsentido, de sus brotes de ira, de su paranoia persecutoria, de su curiosidad invasiva, del modo en que le tiemblan las manos, de como aumentan sus pulsaciones y la forma en que el aire se entrecorta cuando habla..
Vamos a cumplir 10 años juntas y creo que, aunque luche constantemente para empujarme fuera de su existencia, en cierto punto me necesita. Me necesita para ser mejor, sabe que solo yo puedo decirle como y hacerla doler hasta que se arrepienta cada que despierte si no lo logra; solo yo puedo garantizarle la felicidad y la mas sumida tristeza y desdicha si me lo propongo.. porque no valen cuantos pares de zapatos use, cuantos kilos haya bajado, cuanto la ame su familia, cuantos amigos la acompañen, cuantos hombres la pretendan, cuantas materias apruebe, cuanto dinero posea en la billetera, nada de eso sirve para comprarme; ¡DEMOS GRACIAS! NADA APACIGUA EL DOLOR.
Siempre encontraré un espacio en blanco, un punto ciego, un vacio, una asignatura pendiente. No logro saciarme, o al menos no hasta que logre moldearla a mi gusto o bien hasta que la suma en el mas profundo de los infiernos por no obedecerme.
Acostumbrate, el tiempo es tirano y estoy al tanto de que tengo poco para seguir explotandote Natasha, voy a seguir irrumpiendo, causandote pesadilla tras pesadilla, desequilibrando tu pulso, cortando tu respiracion. Vas a seguir llorando sin saber por que, levantandote con angustia y desganandote. Yo sé que no me extrañabas, pero somos tal para cual.. vos me abriste las puertas pero no me vas a echar ahora.

Natasha-SupYo