Pasa de tanto en tanto, un nuevo contratiempo, una nueva frustración, y una tormenta de ideas, de nuevos vocablos y paralelismos con momentos anteriores, pero en esta ocasión sólo hubo una única consecuencia concreta: la humedad de mis mejillas, la nubosidad de mis ojos, el temblor de mis extremidades. Por momentos viene a mi la idea de que, la inverosimilitud de mis actos deliberadamente me arrojan al mismo sitio, de alguna forma, algún rincón, una porción de tejido, una célula se satisface a raíz de ello. Quizás fuera contraproducente ese modo de concebir las realidades que atravieso, pero es el único modo en que consigo breves lapsos de paz. No puedo permitirme creer que todo es obra del azar, de un designio, de una carga karmatica, no soy el centro de las energías que domina el aire, el oxígeno no fluye únicamente a mis pulmones, el sol no fue creado para acalorarme.
Debe ser inducido, este continuo estado de desorientación, de individualidad y soledad, de falsas fortalezas y pseudo comprensión, debo ser quien emite las falsas señales, gesticulaciones confusas y mensajes subliminales, no puedo solo encontrarme cara a cara con las negaciones porque si.
No quisiera echar culpas y emitir juicios, y es la razón por la que busco desahogar mi dolor haciéndome responsable de todos los espacios en blanco, las voces ahogadas, las palabras vacías, porque a pesar del tránsito acelerado en que me veo envuelta hace años, no encuentro forma aún de lograr lidiar con él, de manejar mis ansiedades y eliminar los terrores que devienen con cada puesta de sol. No logro dejar de esperar la sorpresa, de creer que aún es posible atestiguar una excepción, que merezco oír un pedido de redención.
Quisiera hacer oídos sordos a mis deseos incontrolables, pero poco a poco me encuentro con ellos y provocan que los límites se acoten más, que los músculos se contraigan, el pulso se acelere, la respiración se entorpezca y que las mejillas se humedezcan. Quiero escucharlo, quiero sentirlo, quiero sentir su mano rodeando mi cuello y acariciando mi nuca, quiero que me quiera otra vez..
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