viernes, 17 de abril de 2015

Terremoto

Realmente me sorprendo de estar hoy frente al monitor? Nuevamente, dejand fluir desde mis falanges el tsunami de sensaciones, el escalofrio que recorre mi columna, la fatiga que invade el pecho, y las lagrimas que invaden mis globos oculares. Es que, a propósito o no, vuelven a mi todos mis temores, y sinceramente, era algo pronosticable, me conozco lo suficiente para vaticinar que los momentos de armonia no son lo mío.
Para empezar, nunca me rodeo de personas armoniosas, la atracción que me provocan los conflictos es un asunto que va más allá de mi percepción, o quizas vaya tan acá que me resulta natural, llevo el conflicto en el adn y lo asimilo. Pero, a pesar de mi gusto por la complejidad, por momentos, solo fastaseo con la idea de la simplicidad, de tornarme un ser simple. Uno de mis grandes anhelos es el ser cuadradita y gris, la vida es mucho más simple cuando no entendemos el entramado que se esconde, los códigos semánticos, el lado opaco de las situaciones cotidianas, una palabra mal dicha, un error de tipeo, el olvido de una fecha, un periodo prolongado de impedimentos, todo tiene un sentido particular, aunque siquiera nosotros mismos lo percibamos.
Lo lamentable es que este será mi modus vivendis, seré quien cargará con la linterna hacia las zonas que no se quieren iluminar, sobre los miedos y vergüenzas, sobre todo lo que diariamente nos esforzamos por sepultar, lo cual no es del todo malo, siempre y cuando no lo aplique a mi vida propia.. un poco tarde. Es más poderoso que mi propia voluntad, no puedo dejar de armar teorias, crear hipótesis alrededor de mi vida, de mis acciones. Desde lo que como, cuanto camino, la ropa que llevo, la forma de peinarme, y eso no afectaría tanto mis acciones, si no fuera porque también lo aplico a quien amo. Todas sus acciones estan controladas y medidas, y en tanto algo se trastoca, ya esta mi instinto atando cabos, y si no encuentro una respuesta, la invento, y mientras aguardo la confirmación, el llanto, los temblores, el frío, 'ya comi', 'no tengo hambre', 'me duele la panza'.. a eso ultimo es a lo que más le temo.
Y es por ello que no me sorprendo de volver a volcar mi alma en estas líneas, porque ya encontré la anomalía que buscaba para escuchar canciones tristes, para dar mil vueltas a la hora de darle un mordisco a la comida, para no poder dormir y para coquetear con la idea de internarme en mi lecho y no moverme hasta dejar de respirar.
Solo ruego a quien quiera que oye mi llanto, que vé mis lágrimas, que contempla mis temblores, que me diga que estoy equivocada, que todo es producto de mi fantasía, que nadie está haciendome daño y que todo es poducto de mi no-tan excepcional poder deductivo.. 

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