domingo, 25 de septiembre de 2022

Regalo

 Desde temprano tengo ganas de escribir, aunque a diferencia de otras ocasiones, esta vez no tengo ninguna frase disparadora o que encierre un concepto que quiera desarrollar. Simplemente tuve la necesidad de escuchar unas canciones, de habitar el recuerdo de una persona con la que ya no hablo, y de sentir nostalgia, como solía hacer, como fue mi costumbre por muchos años. 

De tanto en tanto he sabido cubrirme por los mantos de la melancolía, y disfrutar de un modo mórbido cómo sangraba por las heridas, intentando de alguna forma que las cicatrices y el sufrimiento sirvieran de puntapié para el olvido. Claramente si hay algo de disfrute en ese dolor raramente logre dejarlo atrás, al contrario, en cada episodio de desborde volvía a abrir los cortes para verme sangrar, para usar mi pena como dique, hasta quedar vacía, hasta quedar anémica. 

Hoy no sé si estoy haciendo lo mismo, solo sé que lo nombro y me broto, y me hincho, y ardo, y sufro como ese dia que atentó contra mi dignidad y decidió arrojarme fuera de su cuerpo, fuera de su cama, fuera de sus días. Y ni siquiera me habia dolido tanto entonces, me sorprendió, porque creía que yo iba a ser la que diera punto final, tal vez fue porque se me adelantó. De cualquier modo, me dejó una reacción alérgica de herencia, una marca, una cicatriz, porque aparentemente así de fácil soy de marcar. Así de fácil las personas vienen y me lastiman, y me ultrajan, o soy yo? 

De un modo un poco retorcido se me ocurre que puede que yo haya teñido con mis palabras, con mis ideaciones, con un manto de dolor y sangre algo que no tenía ese calibre. Será acaso que mis intentos casi desesperados de encontrar el amor también se reflejan en una búsqueda incesante de nuevos padecimientos? Suena complejo, pero es bastante simple... hace poco menos de una década que sufro por lo mismo, las mismas dos o tres cosas, la misma persona. Me cansé yo misma de escribirle siempre al mismo ente, de llorar por el mismo desamor, de reiterar los mismos recuerdos, de sangrar por las mismas injurias. La desazón y la decepción son la contracara del amor, y si no hallo el segundo quedo con las manos colmadas de los primeros. En criollo, si no encuentro quien me ame es porque encuentro a quien me decepciona, quien me descarta, quien me deja. Y si mi búsqueda de amor se basa en que quiero pasar página sobre ese dolor anterior, es lícito decir que las nuevas decepciones también aportan a dejar el sufrimiento anterior?

Un día le dije a mi psicóloga estoy harta de sufrir por lo mismo, una frase que puede pasar desapercibida para el oído no entrenado. Yo no dije que estuviera harta de sufrir a secas, sino de sufrir por lo mismo  Mi hartazgo era sobre la mismidad, sobre la repetición, sobre lo viejo, lo reiterado, lo que contra toda lógica volvía, y sobre lo que ya no tenía más palabras para elaborar, no tenía más lágrimas que derramar, porque ya no tenía sentido llorar ni sangrar, porque ya era vetusto, un fósil. No estaba buscando un nuevo amor, ni dicha, ni complicidad, ni compañerismo, estaba buscando un nuevo motivo para sufrir

Y entonces, no es eso lo que acabo de encontrar en estas canciones? En estos recuerdos del único mes que compartimos? En los chistes que prematuramente compartimos? Y aunque casi no me conocías, porque es cierto que nunca bajé la guardia en tu presencia, te reías de mis ocurrencias y disfrutabas de mi acidez, y te asustabas con mi mal carácter. Algo si es cierto, no me diste la épica romántica que buscaba, pero me regalaste libertad, la libertad de un  nuevo dolor que me permitió soltar, que me permitió virar hacia otros sitios. Y soy una fiel creyente de que me merezco un nuevo amor, pero también me merezco nuevos dolores. 

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