Pasan los dias y me desconozco aun mas... No veo un punto fijo, solo se mezclan formas, siluetas, colores, mis retinas arden y mi estomago chilla.
Sabios fueron los dichos de un amigo, quien medio en broma medio en serio me fue leal, me hizo recapacitar sobre lo rapido que corre el tiempo, sobre la metamorfosis en la que me halle quizas sin quererlo o quizas con minima intencion (solo minima porque no esperaba tal repercusion).
Me hallo obnubilada, desorientada, pero sin temor; perdida, a la deriva, pero sin apuro por volver al sendero. Quizas tenia demasiado en claro lo que ambicionaba, tenia el camino muy bien marcado, tal vez me canse de la rigurosidad y de la estrechez de mis planes, quizas la coraza comenzo a seder, a resquebrajarse, a permeabilizarse.
Debo reiterar y (sobretodo) reiterarme que no lo necesito, que la soledad no fue nunca una premisa que me aterrara, ni un tema que me enmudeciera, debo recordar que siempre ha acompañado mis decisiones mas sabias y mis elecciones mas acertadas, que ha formado parte de mi homogenea composicion desde que solo anhelaba una muñeca nueva o un paquete mas en el arbol de navidad. Debo traer a mi memoria todo el tiempo que aclame por su presencia y que halle consuelo en su seno, pero, aunque lo sepa, a veces se dificulta.
Se dificulta cuando mi costado mas oculto, mas oscuro, me reprocha participar, cuando mi corazon quiere acelerarse, cuando mis feromonas piden aflorar, cuando mi imaginacion quiere volar, cuando mis labios quieren humedecer y mi garganta enmudecer. Se dificulta cuando me hallo solo acompañada de objetos oniricos, de materialidades banales o de ilusiones inalcanzables.
Tal vez sea por ello que ahora me encuentre asi, irreconocible ante el espejo, porque me canse de la soledad o, mas bien, ella se canso de mi. Tal vez, solo tal vez, hay quien pueda devolverme la elocuencia, o mejor, la sinrazon, la fantasia o la inconsciencia.
No puedo dar declaraciones terminales ni realizar (a pesar de mi costumbre) planes, no puedo estructurarme ni amoldarme, por primera vez voy a depararle al tiempo la responsabilidad de acarrearme consigo, de depararme un sitio, indicado o no, no es un gran dilema. Los limites ya son completamente imaginarios, penetrables y se prestan al trafico, ¿de que me sirve seguir utilizandolos como referencia?
El tiempo proveerá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario